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Celebración Copa del Rey

Ambiente festivo en San Sebastián tras el éxito de la Real Sociedad: así han recibido a los jugadores

Aficionados de la Real Sociedad han recibido a sus jugadores en el aeropuerto vigilados por la Erztaintza, ambiente festivo y de celebración en San Sebastián tras la histórica conquista de la Copa del Rey.

Uno de los grandes protagonistas del postpartido de ayer, el entrenador de la Real, Imanol Alguacil, ha llegado junto a sus jugadores a San Sebastián con el ansiado trofeo de la Copa del Rey, conquistado 34 años después.

El capitán de la Real Sociedad, Asier Illaramendi, que no pudo disputar la final por una lesión, ha bajado la copa del avión acompañado de Oyarzabal, el héroe del partido. Ya en la calle llegaban los primeros vítores en San Sebastián.

Más de 2.000 aficionados de la Real Sociedad han recibido al autobús de los campeones porque anoche tocó celebrar en los balcones de casa. Sin duda, fue una celebración diferente, los aficionados donostiarras tuvieron que celebrar desde los balcones de casa para no incumplir las medidas de seguridad contra el coronavirus.

Día de celebración en San Sebastián

Sin embargo, esta mañana todo ha sido diferente, las banderas y las bufandas han ondeado por las principales calles de San Sebastián. Era difícil contenerse tras estar 34 años sin ganar un título y además conseguirlo al vencer al máximo rival, el Athletic de Bilbao.

"Yo soy del 1993, así que imagina todos los años que llevo sin vivir algo así", aseguraba un aficionado txuriurdin. Por esa razón han acudido a recibir a sus héroes al aeropuerto.

Aun así, esta alegría no puede irse de las manos: "Hoy domingo de gloria vamos a pasarlo bien, pero comedidamente", nos decía un fan de la Real. Ayer en Bilbao y en algunas calles de Donosti fueron de todo menos comedidos, se vieron imágenes totalmente fuera de lugar: contenedores quemados, aglomeraciones y enfrentamientos con la Erztaintza. "Ayer se vivieron aquí escenas verhonzosas, y en Bilbao pasará lo mismo la semana que viene", explicaba desesperada una mujer de la zona.

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