Alquiler vivienda

Los dueños avisarán a los inquilinos con cuatro meses de antelación que no renuevan el contrato de alquiler

El propietario deberá a avisar de que no desea renovar el contrato de alquiler con cuatro meses de antelación y el arrendatario con dos meses. Si no se produce la comunicación, el contrato de alquiler se renovará tres años más.

En resumen

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Los propietarios de una vivienda alquilada tendrán que comunicar a los inquilinos que habiten en ella, con cuatro meses de antelación, y no con 30 días como hasta ahora, que no renuevan el contrato de alquiler de la casa a su finalización tras 5 o 7 años de alquiler, si el arrendador es una persona jurídica.

Los dueños deberán realizar la notificación con cuatro meses de antelación y con dos si se trata del inquilino (arrendatario). Si el propietario no avisa en ese periodo de tiempo, el inquilino podrá prorrogar el alquiler hasta 3 años, según recoge el Real Decreto Ley 7/2019 de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler.

Todo ello salvo que el arrendatario manifieste al arrendador, con un mes de antelación a la fecha de terminación de cualquiera de las anualidades, su voluntad de no renovar el contrato.

Cuando es el inquilino el que no avisa al propietario con dos meses de antelación que no va a renovar, corre el riesgo que el contrato se prorrogue otro año, que deberá cumplir o asumir la penalización.

Esta medida está en vigor en todos los contratos de alquiler firmados a partir del 6 de marzo de 2019, según informa el director general de la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA), José Ramón Zurdo.

Según Zurdo, casi todos los plazos de comunicación de preavisos regulados por la actual Ley de Arrendamientos Urbanos marcan 30 días o un mes, excepto esta medida, que penaliza al arrendador con un período "excesivamente largo".

Explica que si la comunicación se produce fuera de plazo va a provocar que parte de los contratos de alquiler vayan a pasar a durar hasta 8 años, en el caso de propietarios particulares, y 10 años en el caso de arrendadores personas jurídicas.

En este sentido, agrega que la culpa de este "enredo jurídico" la tienen los políticos al "parchear" la Ley de Arrendamientos Urbanos según les convenía con modificaciones parciales en lugar de unificar todos los cambios normativos, a través de un texto refundido.