Una de las luchas por las que se le recuerda fue contra el conocido como El Santo en 1975 en Ciudad de México, en la cual puso en juego su melena frente al por aquel entonces ídolo mexicano.

Además, Perro Aguayo puso de moda la denominada 'lanza zacatecana', que consistía en saltar sobre el rival postrado en la lona y caer con los pies rectos sobre el pecho.

Tras graves lesiones a lo largo de toda su carrera profesional de las que Aguayo consiguió sobreponerse, el famoso luchador tuvo que ver como su hijo, también luchador, moría en el ring. La última aparición que llevaron a cabo ambos juntos fue en 2005 cuando se despidieron con un emotivo abrazo.