Esquí
Lindsey Vonn ya entrena en el gimnasio menos de un mes después de su grave accidente en los Juegos Olímpicos
La esquiadora estadounidense ha compartido un vídeo en sus redes sociales en el que se la ve realizando algunos ejercicios e incluso poniéndose de pie.

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El pasado 8 de febrero Lindsey Vonn protagonizaba una terrible caída en el descenso olímpico de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, una caída que estuvo a punto de costarle la amputación de su pierna, como ella misma contó. La leyenda del esquí mundial aseguró que sufrió un síndrome compartimental en la pierna, que consiste en una acumulación excesiva de presión dentro de un músculo debido a una hemorragia o inflamación.
"Cuando tienes tanto traumatismo en una zona del cuerpo hay demasiada sangre, se atasca y básicamente lo aplasta todo. Todo estaba hecho pedazos. Y el Doctor Tom Hackett me salvó la pierna, evitó que me la amputaran. La abrió, por así decirlo, para que respirara, y me salvó. Ha sido, de lejos, la lesión más extrema, dolorosa y desafiante a la que me he enfrentado en 100 vidas. No puedo llegar a expresar cómo de doloroso y duro ha sido", reconocía la de Saint Paul, Minnesota.
Tras varias operaciones en el hospital Ca'Foncello de Treviso y un gran sufrimiento, Lindsey Vonn regresó a Estados Unidos para comenzar su recuperación y, como ha mostrado en su cuenta de Instagram, la esquiadora estadounidense ha confirmado una vez más que está hecha de otra pasta. Y es que, menos de un mes después de su caída en el descenso olímpico, Vonn es capaza de ponerse de pie desde su silla de ruedas.
"Definitivamente algunos momentos difíciles pero agradecida... Todavía trabajando duro. El único objetivo es recuperar la salud. Día a día", apunta Lindsey Vonn junto a un vídeo en el que se le ve realizando ejercicios en su larga y dolorosa recuperación.
La ganadora de 84 victorias en la Copa del Mundo, 45 de ellas en descenso, fue operada en cuatro ocasiones en Italia y tuvo que volver a pasar por el quirófano después de regresar a Estados Unidos el pasado 16 de febrero.
Lindsey Vonn, campeona olímpica en descenso en 2010 en Vancouver (Canadá), decidió regresar a la competición la temporada pasada con el objetivo de volver a ganar un oro olímpico y acudió a la cita en Milano-Cortina como líder de la Copa del Mundo, pero tras romperse el ligamento cruzado en una caída en Crans Montana (Suiza), sólo unos días antes de la cita olímpica.
La esquiadora de 41 años decidió no operarse y acudir a la cita olímpica, asumiendo el riesgo que suponía participar en el descenso con el ligamento cruzado anterior roto. Un día después de su caída en la mítica Olympia delle Tofane y poner fin a su sueño olímpico, la propia Vonn justificaba su decisión, asegurando que "el único fracaso en la vida es no intentarlo".
"Aunque ayer no terminó como yo esperaba, y a pesar del intenso dolor físico que causó, no me arrepiento. Ayer de pie en la puerta de salida fue una sensación increíble que nunca olvidaré. Saber que estaba allí teniendo la oportunidad de ganar fue una victoria en sí misma. También sabía que correr era un riesgo. Siempre fue y siempre será un deporte increíblemente peligroso", señaló entonces Lindsey Vonn.
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