Al conducir de noche perdemos un 40% de la visibilidad respecto al día. Para paliar esa falta de visión, científicos de la Universidad Complutense de Madrid han creado un difusor de luz. Se coloca dentro del vehículo y facilita la adaptación de la pupila para ofrecer una imagen más nítida. Aseguran que podemos ver hasta un 20% más.
La pupila tiene dos partes, el centro es dónde se ve la imagen nítida. En la oscuridad la pupila se dilata y entran en funcionamiento sus bordes, una parte donde la percepción es borrosa. El difusor se colocará en el techo del vehículo sin sobrepasar la frente del conductor para que no le deslumbre.
Una forma de complementar otras medidas de seguridad en la conducción nocturna como son limpiar bien los faros y las lunas y cuidar que la iluminación del cuadro de velocidad sea ténue. Precauciones a tener en cuenta ya que de noche la posibilidad de tener un accidente es cuatro veces mayor que durante el día.