incendio Huesca

Cuatro helicópteros trabajan para erradicar el incendio forestal de Huesca

El incendio de Loporzano ha quemado ya más de 100 hectáreas.

Incendio

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Las llamas están devorando toda la Península. Pasan los días y los incendios no cesan en nuestro país. Más de 230.000 hectáreas han sido calcinadas en 2022 en España, un absoluto caos que a día de hoy perdura en hasta 4 comunidades autónomas. Además, en la primera ola de calor de julio, que duró 9 días, ardieron 56 incendios que calcinaron más de 121.000 hectáreas, según datos provisionales del EFFIS, Sistema Europeo de Incendios Forestales.

Los incendios están asolando las diversas comunidades españolas, entre ellas Galicia (en menor medida), Castilla y León y Extremadura. El incendio en la Sierra de Gata, Extremadura, ya ha sido perpetrado y los vecinos van a poder ir alojando sus casas. Además, el incendio de Boca de Huérgano, en León, ya ha quemado más de de 900 hectáreas, pero las precipitaciones han ayudado a evitar la expansión del fuego que parece no tener control alguno.

La lluvia, el factor determinante para la evolución de los bosques en Galicia

"La mitad del perímetro o incluso las tres cuartas partes seguramente estén estabilizados", ha sentenciado Nuria Ramos, la directora de Extinción de CyL, que se muestra con confianza para afrontar estos desbocados incendios.

Asimismo, la lluvia ha sido un factor determinante para la evolución de los bosques en Galicia, ya que ya se ha erradicado de forma completa el peligro voraz de los incendios que había quemado este verano en la comunidad gallega un total de 7.000 hectáreas.

A su vez, el incendio de la Sierra de Gata se encuentra estable y evoluciona la situación de forma favorable en Extremadura. Las 500 personas que fueron desalojadas de sus casas ya podrán volver a sus domicilios después de la catástrofe del fuego.

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Iván

Iván, de la Vall d'Uixó (Castellón) vuelve a casa y Raquel, de Casavieja (Ávila), salva su casa gracias a sus vecinos

Iván es habitante del municipio de la Vall d’Uixó (Castellón) y Raquel, vecina de Casavieja (Ávila). Ellos relatan su testimonio de cómo su casa se ha salvado de las llamas. Ambos cuentan aliviados cómo, para ellos, este desastre empieza a quedar atrás, pero relatan con profunda desolación el hecho de ver cómo ha quedado su paisaje, el cual tardará años en recuperarse para volver a verlo tal y como lo conocían.