Polémica en Almería

Frescos en la Iglesia de Albox con políticos, desnudos y un exalcalde convertido en demonio

Las nuevas pinturas del Santuario del Saliente han dividido a los vecinos de Albox por su estética contemporánea y por el supuesto parecido de algunos de sus personajes con políticos de la localidad.

Frescos en la Iglesia de Albox con políticos, desnudos y un exalcalde convertido en demonio

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Los nuevos frescos del Santuario del Saliente de Albox, en Almería, no han dejado indiferente a nadie. La reapertura del templo después de varios años de trabajos ha venido acompañada de una polémica que ha traspasado las fronteras del municipio. ¿El motivo? Algunos vecinos y el PSOE local aseguran reconocer en las pinturas los rostros de varios políticos de Albox, entre ellos la actual alcaldesa, María del Mar Alfonso, la primera teniente de alcalde, Luisa Granero, y el exalcalde Francisco Torrecillas.

Este último protagoniza el parecido que más comentarios ha generado. Parte de los vecinos identifica los rasgos del antiguo regidor en la figura de un demonio derrotado por el arcángel San Miguel. Torrecillas, alcalde de Albox entre 2016 y 2023, ha reconocido públicamente que la situación "no es agradable". La controversia tiene además un antecedente. Durante su etapa como alcalde, Torrecillas conoció el proyecto pictórico y mostró sus reticencias ante algunas de las representaciones previstas para el santuario.

En el caso de la actual alcaldesa, María del Mar Alfonso, las críticas se centran en una figura femenina que porta una vara de mando y en la que algunos creen reconocer a la regidora. También se ha señalado el supuesto parecido de otra de las mujeres representadas con la primera teniente de alcalde, Luisa Granero.

El artista niega haber pintado a los políticos

El autor de las pinturas, el reconocido artista almeriense Andrés García Ibáñez, rechaza de plano estas interpretaciones. Asegura que no ha retratado ni a la alcaldesa ni al exalcalde y califica de falso que los políticos mencionados hayan servido como modelos para sus obras. García Ibáñez también ha explicado que la figura identificada por algunos como Francisco Torrecillas responde a la iconografía tradicional de San Miguel venciendo al demonio y que, para realizarla, quien posó como modelo fue su propio hijo y un amigo en una fotografía de hace varios años. La alcaldesa también se ha desmarcado de la controversia. María del Mar Alfonso ha señalado que cualquier explicación sobre el origen de los personajes debe pedirse al artista y ha reclamado separar esta discusión de la importancia histórica y patrimonial del santuario.

El PSOE de Albox, por su parte, considera que las pinturas suponen un "uso político" de un espacio religioso que, a su juicio, debería mantenerse al margen de intereses partidistas. La formación critica especialmente los supuestos parecidos con integrantes del actual equipo de Gobierno.

Un santuario del siglo XVIII con pinturas del siglo XXI

Pero los rostros no son el único motivo de debate. La propia estética de la intervención ha provocado opiniones enfrentadas. El Santuario de Nuestra Señora del Saliente es un edificio construido en el siglo XVIII y está declarado Bien de Interés Cultural. Se encuentra en el Monte Roel, en la Sierra de las Estancias, y alberga a la Virgen del Saliente, conocida popularmente como 'La Pequeñica' y patrona de Albox. Frente a la arquitectura histórica del edificio, las nuevas pinturas utilizan un lenguaje realista y contemporáneo. En ellas aparecen figuras de aspecto actual y también desnudos vinculados a diferentes escenas religiosas, especialmente a las representaciones relacionadas con el Apocalipsis.

La combinación ha sorprendido a algunos visitantes y ha generado críticas entre quienes consideran que unas imágenes tan modernas no encajan con la antigüedad y el carácter religioso del edificio. Otros vecinos, sin embargo, defienden la libertad artística y recuerdan que la representación del cuerpo desnudo forma parte de la tradición del arte religioso desde hace siglos. García Ibáñez ha explicado que para desarrollar el proyecto tomó como referencia la pintura mural de finales del siglo XVIII, época en la que fue levantado el santuario, y especialmente la obra de artistas como Tiépolo y Goya, aunque buscando deliberadamente una interpretación personal y contemporánea.

Siete años de trabajo para transformar el santuario

Detrás de la polémica hay una intervención artística de grandes dimensiones. El proyecto ha requerido alrededor de siete años de trabajo e incluye la decoración de la cúpula y los tres ábsides, además de decenas de pinturas religiosas de gran formato y un nuevo altar. La actuación ha transformado por completo el interior de uno de los principales símbolos religiosos y patrimoniales de la comarca del Almanzora. El edificio actual comenzó a levantarse en la segunda mitad del siglo XVIII y desde 1992 está protegido como Bien de Interés Cultural. Ahora, más de dos siglos después de su construcción, su nueva imagen ha abierto un debate que mezcla arte, patrimonio, religión y política.

Mientras unos ven una intervención contemporánea capaz de aportar una nueva dimensión artística al templo, otros cuestionan la elección de determinadas imágenes y los supuestos parecidos con personajes de la política municipal. Unos parecidos que han convertido los frescos del histórico Santuario del Saliente en el centro de una polémica que el propio autor insiste en rechazar.

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