Barcelona

Así gana el Barça: El relato de Xavi baja al césped

Un cerrojo en defensa, cuatro centrocampistas y un Lewandowski devastador son las claves de este Barcelona que gana en Liga jugando bien, mal o regular. Xavi ya no impone el relato al resultado.

Xavi, en un partido del Camp Nou

Xavi, en un partido del Camp NouEFE

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Xavi Hernández ha tardado un año, cuatro palancas y algunos batacazos en resucitar al Barcelona. En el camino ha caído dos veces eliminado de la Champions League y ha tenido que modular su idea de juego para bajar el balón de la teoría al campo. El estilo era innegociable, pero seguir en el banquillo también y para ello ha tenido que hacer lo que los equipos grandes: ganar jugando bien, mal y regular. La fórmula ha pasado por encontrar al fin un once titularísimo y abandonar el tridente con extremos abiertos. Así gana el renacido Barça de Xavi.

Solidez defensiva: Ter Stegen y Christensen

Tras su victoria en el Villamarín (1-2), el Barcelona ha acabado la primera vuelta de LaLiga con solo siete goles en contra, las mejores cifras defensivas de toda su historia. La solidez defensiva se debe en gran parte a las catorce porterías a cero conseguidas por Ter Stegen, quien solo ha recibido más de un gol en un partido, el 3-1 en el Santiago Bernabéu. En definitiva, ha vuelto la mejor versión del meta germano.

La irrupción de Andreas Christensen en la defensa ha sido también clave en esta primera vuelta. Su rendimiento ha sorprendido a propios y extraños porque no solo brilla por sus fortalezas defensivas, sino también en la salida de balón; una faceta en la que todavía puede mejorar su pareja en el centro de la zaga, el uruguayo Ronald Araujo. En Can Barça nadie imaginaba que el danés acabaría siendo el sustituto perfecto de Gerard Piqué. Con un 94% de acierto en el pase, el ex del Chelsea ha relegado al lateral derecho a todo un especialista como Koundé.

La fiabilidad de esos tres defensas ha dado alas a Alejandro Balde, la gran irrupción de la factoría de la Masía. Este jovencísimo zurdo va en moto y ha pasado por encima de Jordi Alba, relegado al banquillo y al olvido. Está llamado a dominar esa banda en el equipo culé y en la Selección Española durante la próxima década. Balde es el segundo jugador menor de 20 años de Europa con más asistencias, solo por detrás de Jamal Musiala. Más que un lateral izquierdo, parece un extremo cuando el equipo ataca.

El descubrimiento de la pólvora: 4 medios

El 4-3-3 parecía las Tablas de la Ley. Xavi cree en los extremos y le encantaría jugar siempre con un tridente arriba, pero en algún momento se tuvo que caer del caballo porque la apuesta por esos futbolistas no compensaba. Fue entonces cuando decidió cambiar y, entre la plaga de lesiones de unos y el escaso rendimiento de otros, alineó a cuatro centrocampistas metiendo a un interior más a cambio de un extremo menos. Busquets, De Jong, Gavi y Pedri es ya la receta más empleada en los encuentros de sustancia.

Busquets, asfixiado por la edad en los partidos de ida vuelta en que el equipo se partía, tiene ahora a Frenkie de Jong como su más fiel escudero. Siempre en paralelo, el neerlandés es una suerte de doble pivote que da aire a la sala de máquinas. Gavi se ha consolidado y aporta la garra: el palaciego ostenta el mayor promedio de faltas realizadas por tarjetas recibidas, según Opta. Pero el gran beneficiado del juego con cuatro medios es Pedri, quien tiene que correr menos para lucirse más; el canario suma 8 tantos en todas las competiciones. Es el mejor.

Lewandowski y el mejor Dembélé

En 24 de los 30 encuentros de la presente campaña, el de Terrassa optó por alinear a tres delanteros. No obstante, a estas alturas ya está claro que el fútbol azulgrana sale fortalecido cuando juegan dos delanteros: con cuatro centrocampistas ganó la Supercopa al Madrid en Riad (3-1), a la Real Sociedad en Copa del Rey o en el Metropolitano al Atleti y al Betis en Sevilla en Liga. Curiosamente, Ousmane Dembélé salió fortalecido de esa apuesta. El francés interviene menos, pero es más desequilibrante.

Sin embargo, el factor aniquilador de este nuevo Barça se llama Robert Lewandowski. El Pichichi de LaLiga suma 14 tantos, un cazagoles de manual. Los números del polaco son de récord: ha anotado 14 goles en 16 partidos, unas cifras que no conseguía ningún debutante culé desde que lo hiciera Ronaldo Nazario en la temporada 1996-97... y eso que Lewangolski se ha perdido tres partidos por sanción. Veremos si ahora Raphinha aprovecha la ausencia de Dembélé para revertir su situación y convencer al técnico.

El club de la Ciudad Condal lleva una proyección de 100 puntos a final de temporada y mantiene al Real Madrida una distancia prudencial de 5 puntos. Solo siete goles encajados son guarismos de campeón en la que supondría la primera Liga de Xavi en el banquillo. Ter Stegen, Koundé, Araujo y Christensen son un seguro de vida atrás en un combinado azulgrana que además ha recuperado gol gracias a las diabluras de Dembélé y Lewandowski y en el que Gavi y Pedri acceden más fácilmente a zonas de peligro.

Este Barcelona está cogiendo velocidad de crucero en 2023 tras enlazar 9 victorias en las últimas 10 jornadas. Partido a partido y tras gastar 153 millones en un solo verano, el equipo ha ido recuperando la confianza perdida tras entender que, a veces, el éxito puede ser un fin en sí mismo en lugar de la consecuencia de una filosofía de juego. Su Barça, que tuvo muy mala suerte con las lesiones ante Bayern de Múnich e Inter de Milán en las semanas decisivas de la Champions, ha tardado un año en romper y por fin está empezando a cumplir con las expectativas generadas.

El resultado sobre las ideas

Xavi aún está verde como entrenador y sigue tomando las medidas a la silla en rueda de prensa, donde varias veces ha metido la pata, como cuando se pronunció sobre el caso Alves o elogió a Qatar. Sin embargo, la gestión de su imaginario ha ido cambiando para adaptarse a la realidad. El catalán aprendió a corregirse, entendió que no tenía a la MSN arriba y que poblar el mediocampo le hacía más competitivo. En Barcelona se dijo durante mucho tiempo que necesitaban jugar bien para ganar, pero ha quedado demostrado que no siempre es así. Nadie, ni siquiera Xavi, supeditaría el resultado al relato; el cómo importa, pero ganar jugando regular ayuda bastante mientras reconstruyes sobre escombros.

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