Francisco es un orgulloso ex Guardia Civil, pero lo que él quería ser realmente era actor, aunque nunca se pudo costear la formación porque en su época era demasiado cara. Su profesión le impedía salir de la localidad sin permiso de sus jefes, así que no ha podido viajar mucho. Es un romántico empedernido y le encanta escribir poesía. También se emociona con facilidad.

"Soy un romántico empedernido, escribo poesías"

Para Francisco, ser guardia civil ha supuesto "todo" en su vida, aunque reconoce que esa profesión no le ha dejado viajar: "No podía ni salir de la localidad donde estaba sin permiso". Casado desde hace seis décadas, tiene también adoración por Curro, su mascota, un pájaro que es "el niño de la casa".