PARA 4 PERSONAS
¿Te animas con la cocina italiana? Arguiñano te enseña a hacer ossobuco con polenta
¿Sabías que ‘ossobuco’ significa ‘hueso hueco’? Pues con este producto Karlos Arguiñano va a hacer una receta italiana de chuparse los dedos.

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El ossobuco es una carne muy sabrosa y blandita que enamora a cualquiera. Un consejo muy útil a la hora de cocinarlo es hacer unos cortes en los bordes de la carne con un cuchillo para que no se deforme durante la cocción.
Ingredientes para 4 personas
4 ossobucos de 200 g cada uno
200 g de polenta amarilla
2 zanahorias
1 cebolla grande
1 rama de apio
500 ml de leche
50 g de mantequilla
100 ml de nata líquida
1 diente de ajo
50 ml de vino blanco seco
Aceite de oliva virgen extra
Harina
Sal
Pimienta
1 hoja de laurel
1 rama de romero
2 ramas de tomillo
¼ de cucharadita de moscada
Perejil
Paso a paso:
Pon a calentar una sartén amplia con seis cucharadas de aceite. Salpimienta los ossobucos, enharínalos ligeramente y dora dos piezas por los dos lados para sellarlas. Retíralas y guárdalas. Repite lo mismo con los otros dos ossobucos.

Después, calienta una olla rápida con cuatro cucharadas de aceite. Pela la cebolla, córtala en dados e incorpórala. Añade también la rama de apio cortada en rodajas y las zanahorias, previamente peladas y laminadas. Sazona las verduras y cocínalas a fuego medio durante unos 10 minutos.
Incorpora los ossobucos a la olla, vierte el vino y deja que hierva unos instantes. Cubre la carne con agua, añade la hoja de laurel, la rama de romero y unas ramas de tomillo. Ajusta el punto de sal, cierra la olla y cocina durante 30 minutos desde que la válvula alcance la presión. Cuando la carne esté lista, retírala y reserva. Elimina el exceso de grasa de la salsa y tritúrala con una batidora eléctrica hasta obtener una textura fina.

Para preparar la polenta, calienta la leche en una cazuela. Añade la nata, la mantequilla y un diente de ajo pelado y ligeramente aplastado. Sazona, incorpora una pizca de nuez moscada y agrega la polenta. Remueve constantemente hasta que espese, lo que llevará entre uno y dos minutos, hasta conseguir una mezcla homogénea. Por último, añade un poco de perejil picado y mézclalo.

En el momento de servir, coloca un aro de emplatar en el centro de cada plato y rellénalo con la polenta. Retira el molde con cuidado, sitúa un ossobuco sobre la base de polenta y cúbrelo con la salsa. Repite el proceso hasta completar las cuatro raciones y decora cada plato con unas hojas de perejil.
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