La Justicia italiana no le ha comunicado oficialmente de que le acusa. Miguel Roldán señala que le queda "esperar y seguir luchando". El único consuelo es que le pase como a los bomberos que fueron juzgados en Lesbos y finalmente resultaron exculpados.

Roldán trabajó como voluntario en la isla de Lesbos con una ONG que en aquel verano salvó la vida de 5.000 personas. Destaca que en su día a día se encontraban historias muy dramáticas con personas que habían cruzado fronteras, soportado todo tipo de abusos y se habían metido en un barco sin saber nadar a la aventura.

Asegura que llevaron a cabo su trabajo con un permiso de Roma. En ocasiones el hecho de no contar con una autorización les hacía ver morir delante de ellos a los inmigrantes sin poder actuar.