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La Pequeña Guardia Suiza Pontificia vuelve a Madrid para acompañar al Papa León XIV en su visita a España

50 niños de entre 10 y 13 años han acompañado al Papa León XIV como integrantes de la Pequeña Guardia Suiza Pontificia, una tradición nacida en Madrid en 1982 para hacer que el Pontífice se sintiera "como en casa".

La Pequeña Guardia Suiza Pontificia vuelve a Madrid para acompañar al Papa León XIV en su visita a España

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Cincuenta niños madrileños de entre 10 y 13 años, uniformados como Guardias Suizos, han acompañado al Papa León XIV durante su visita a España.

Lo han hecho como integrantes de la Pequeña Guardia Suiza Pontificia, un proyecto de formación humana y cristiana nacido en Madrid en 1982 y cuya misión se resume en una idea repetida durante más de cuatro décadas: "hacer que el Santo Padre se sienta como en casa".

La iniciativa ha tenido su origen con motivo de la primera visita de Juan Pablo II a España, en 1982. Entonces, una familia madrileña buscó una forma entrañable y simbólica de recibir al Pontífice.

La inspiración llegó de la Guardia Suiza Pontificia, el cuerpo que custodia al Papa en el Vaticano desde 1506 y que forma parte de su entorno más cercano.

A partir de esa referencia, ocho niños se vistieron como Guardias Suizos para recibir a Juan Pablo II en la Nunciatura Apostólica.

No se trató de una réplica protocolaria ni de una representación folclórica, sino de un gesto de acogida: trasladar a España, a través de los más pequeños, algo del ambiente familiar que rodea al Papa en Roma.

Un gesto que se convirtió en tradición

Aquel gesto improvisado acabó convertido en tradición. La Pequeña Guardia Suiza volvió a formarse en 1993, durante una nueva visita de Juan Pablo II vinculada a la Basílica de la Almudena, y de nuevo en 2003, en la última visita del Papa polaco a España.

Desde entonces, la iniciativa ha acompañado cada viaje pontificio al país, pasando de unos niños a otros y, con el tiempo, de una generación a la siguiente.

El momento que fijó definitivamente su nombre llegó en 2011, durante la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid.

Cincuenta y ocho niños esperaban formados en el aeropuerto de Barajas cuando Benedicto XVI, al verlos, bromeó con sus propios guardias: "¡Habéis empequeñecido!".

Desde ese día, la iniciativa quedó bautizada como Pequeña Guardia Suiza Pontificia.

De la edición de 2011 se recuerdan testimonios como el de un niño que despertó varias madrugadas a sus padres porque había olvidado rezar por el Papa, o el de otro que, al cruzarse en Roma con un Guardia Suizo auténtico, le preguntó qué podía hacer él para cuidar y querer al Pontífice como ellos.

La edición de 2026 tuvo un significado especial, al tratarse de la primera visita de un Papa a España en 15 años y del primer viaje al país de León XIV, 267.º

Papa de la Iglesia Católica y primer pontífice norteamericano. Madrid volvió así al centro del escenario católico internacional.

Los 50 niños fueron seleccionados entre más de 80 solicitudes y participaron desde febrero en un programa de preparación de cinco meses. La formación incluyó protocolo pontificio, una sesión de portavocía ante medios, coordinación con la Policía Nacional y convivencias en la sierra de Madrid.

Detrás de ellos trabajó también un equipo de más de 20 costureras voluntarias, encargadas de confeccionar a mano, puntada a puntada, las 50 réplicas del uniforme de la Guardia Suiza que los niños lucieron durante la visita del Papa.

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