Ryan Hazel, un adolescente de 14 años, fue asesinado por los perros de su vecino en Masschusetts, Estados Unidos. El joven hacía el favor a su vecino, Scott Dunmore, de 49 años, de cuidar a los perros cuando se ausentaba de casa.

Ryan se disponía a cuidar de los animales, como había hecho en otras ocasiones, cuando estos se abalanzaron sobre él. Le ocasionaron "lesiones traumáticas en varias áreas de su cuerpo", según el fiscal de distrito del condado de Bristol Thomas Quinn y, finalmente, los perros acabaron con su vida.

Cuando el vecino llegó a casa encontró al joven herido. Intentó reanimarlo mientras llegaban los servicios sanitarios, pero no pudieron hacer nada por salvar la vida del joven.

Scott Dunmore es dueño de once perros, aunque algunos no estaban debidamente identificados. En el momento del ataque, cuatro de los once animales estaban sueltos: un Malinois belga y tres pastores holandeses. Los otros siete perros estaban atados.

Quinn ha afirmado que los perros no parecían estar desnutridos. "Esto fue claramente una tragedia terrible para la víctima, su familia, sus amigos y el pueblo. Mi corazón está con todos ellos".

El dueño de la manada ha colaborado en todo momento con las autoridades y los perros están en cuarentena en un centro para animales.

También te puede interesar...

Una joven muere infectada por la rabia después de rescatar a un cachorro callejero

Deja a su perra en una guardería canina para irse de viaje y se la devuelven muerta y envuelta en bolsas de basura