Capítulo 71
“Me alegra que seas mi hijo”: Orhan abre su corazón a Ferit como nunca antes lo había hecho
Orhan Korhan ya no puede esconder más su tristeza. Roto por dentro, ha decidido abrir su corazón a Ferit y decirle todo aquello que él mismo necesitó escuchar durante años de su padre.

Publicidad
Orhan está hundido y se siente muy pequeño dentro de la mansión. Le ha confesado a Ferit que todavía hoy, siendo un hombre adulto, busca desesperadamente una sonrisa o una palabra de aprobación de su padre, pero nunca la consigue.
Con mucha rabia, ha reconocido que lo que más le duele es pensar que Halis tiene razón al despreciarlo por ser "débil". “No sé si alguna vez me ha querido o si ha estado orgulloso de mí”, ha admitido llorando, recordando cómo el abuelo le pasó el testigo de la familia solo para ponerlo a prueba.
Ferit, al ver a su padre tan destrozado, ha intentado quitarle importancia a las palabras de su abuelo. Le ha recordado que Halis se vuelve una persona muy extraña y dura cuando se enfada, pero que en el fondo le quiere. Sin embargo, Orhan no ha querido seguir discutiendo. Se ha dado cuenta de que no puede cambiar el pasado con su padre, pero sí puede cambiar el futuro con su hijo.
Secándose las lágrimas y encontrando las palabras oportunas, el hombre ha decidido decirle a Ferit todo lo que él siempre necesitó oír y nunca escuchó. Mirándole fijamente, le ha confesado que está orgulloso de cada cosa que hace, de sus aciertos y también de sus errores: “Estoy orgulloso de ti, de cada parte de ti. Me alegra mucho que seas mi hijo, te quiero”.
Ferit, que no está acostumbrado a ver a su padre así de cariñoso, se ha emocionado muchísimo y solo ha podido responderle con amor: “Te quiero, papá”. Los dos se han fundido en un abrazo, demostrando que, aunque Halis no valore a Orhan, para Ferit su padre lo es todo.
Publicidad










