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Cómo es Baran Bölükbaşı en la vida real: las grandes diferencias con su personaje Tarik Ihsanli en Una nueva vida
Fuera de la pantalla, Baran Bölükbaşı poco tiene que ver con el intenso y calculador Tarik Ihsanli. Mientras su personaje en Una nueva vida destaca por su frialdad y ambición, el actor sorprende por una personalidad mucho más cercana, espontánea y luminosa.

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Aunque Tarik Ihsanli es presentado en Una nueva vida como un hombre posesivo, violento y obsesionado con el control, la personalidad real de Baran Bölükbaşı es radicalmente distinta. El personaje está construido como uno de los villanos más oscuros de la serie, capaz de manipular, amenazar y recurrir a la violencia para imponer su voluntad, especialmente en su relación con Seyran y su enfrentamiento con Ferit.
En la ficción, Tarik se mueve por impulsos destructivos y actúa siempre desde la obsesión y la venganza, encarnando un antagonista que marca algunas de las escenas más tensas de la trama. Tiene un trastorno obsesivo-compulsivo, y llega a usar su propia enfermedad para acercarse a Seyran, en un encuentro con ella en el hospital que aprovecha para conocer el secreto que oculta la joven: peligra su vida, y Tarik no duda en hacérselo saber, una información muy poderosa en sus manos que funciona como chantaje.

Lejos de estos rasgos, Baran Bölükbaşı proyecta en redes sociales una imagen completamente distinta: cercana, amable y llena de momentos cotidianos que revelan un carácter relajado y luminoso. Sus publicaciones muestran a un joven espontáneo, creativo y conectado con su entorno, justo lo opuesto al comportamiento controlador y agresivo del villano de Una nueva vida. Esa naturalidad y energía positiva contrastan de forma evidente con la frialdad calculada que define a su personaje.
Su recorrido personal también muestra una trayectoria muy alejada de la oscuridad del personaje. Nacido en 1994 y criado entre İskenderun, Adana y Antalya, Baran soñó primero con ser piloto y encontró en la música una vía de expresión antes de descubrir su pasión por la interpretación. Esa sensibilidad creativa y su conexión con la música revelan una faceta mucho más amable y emocional de la que jamás mostraría Tarik Ihsanli.
En pantalla, el personaje avanza entre amenazas, alianzas peligrosas y actos extremos, como su regreso tomado por la sed de venganza o su implicación en tramas de secuestros y persecuciones. Esa oscuridad narrativa contrasta con la vida de Bölükbaşı fuera del set, donde se presenta como un joven disciplinado, tranquilo y apasionado por su trabajo, sin rastro del comportamiento controlador o destructivo de Tarik.
En definitiva, la distancia entre el actor y su personaje no solo es evidente, sino que subraya el talento interpretativo de Baran para encarnar a uno de los villanos más perturbadores de Una nueva vida sin parecerse en absoluto a él.
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