Capítulo 1
Fidan se niega a dar el pésame a los Albora y culpa a Sadakat: “Es un castigo divino”
La muerte de Boran no ha suavizado nada. Fidan se ha negado a acercarse a los Albora y ha dejado claro que sigue culpando a Sadakat de la cárcel de su marido. Şahin, al escucharla, ha estallado.

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Tras el funeral de Boran, Şahin ha llegado a casa y allí le esperaba su familia para cenar. Nada más sentarse, le ha preguntado a su madre si no había ido a dar el pésame a los Albora. Pero Fidan ha contestado sin pensarlo, ciega de rabia: “Pues no. Que el diablo se los lleve”.
Fidan sigue con el mismo rencor de siempre. Está convencida de que Sadakat tuvo algo que ver con la detención de su marido y con que siga en prisión. Por eso, al hablar de la muerte de Boran, lo ha dicho sin piedad: para ella ha sido “un castigo divino”.
Şahin ya no ha podido aguantar más. Le ha recordado que a su padre lo pillaron con armas y drogas y que Sadakat no tenía nada que ver. Pero Fidan ha seguido en lo suyo. Ha admitido que su marido hizo cosas ilegales, incluso lo de disparar a la policía, pero ha insistido en que el motivo de fondo es uno: Sadakat.
Con ese golpe encima, Şahin se ha levantado de la mesa sin aguantar más. Y antes de irse, le ha dado la noticia: “He conseguido el permiso para que vaya al cementerio. Más vale que acudas”.
En esa casa no solo hay rabia, sino una herida abierta. ¿Seguirá Şahin del lado de los Albora o acabará rompiendo con ellos?
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