En plató

Pastora Soler cuenta cómo le afectó la fama durante su juventud: "He vivido la lucha de no comer para estar más delgada"

La artista, con 30 años de carrera a sus espaldas, recuerda sus inicios, que no fueron nada fáciles. ¿Cómo afrontó la fama siendo apenas una niña?

Pastora Soler

Publicidad

Pastora Soler lleva 30 años regalándonos su voz. Desde pequeña, jugaba a ser cantante y hoy se ha convertido en una de las más reconocidas de nuestro país.

Estaba en su plena juventud cuando Luis Sanz, el mismo cazatalentos que descubrió a Rocía Dúrcal, la lanzó a la fama. Es entonces cuando, de forma repentina, pasó de ser Pili Sánchez a Pastora Soler.

Pese a que sus padres siempre intentaron protegerla de los peligros de la fama y trataron de preservar su juventud, Pastora vivió momentos complicados, sobre todo relacionados con su imagen y su cuerpo.

"He vivido la lucha de no comer para estar más delgada, de buscar la perfección", señala, "me obligaban a llevar corsé para tener la cintura más delgada".

Client Challenge

Aquellos momentos afectaron a Pastora Soler, creándole complejos. Sin embargo, hoy ha aprendido a diferenciar entre Pili Sánchez y Pastora Soler, sabiendo que su carrera no debe estar por encima del plano personal. ¡Dale al play para escucharla!

Client Challenge
Antena 3» Programas» Y ahora Sonsoles

Publicidad

Ciervos sagrados, una masterclass de sushi y convertirse en geishas en el cuarto programa de El capitán en Japón

Ciervos sagrados, una masterclass de sushi y convertirse en geishas en el cuarto programa de El capitán en Japón

La familia Sánchez Saborido se ha adentrado en la cultura japonesa al convertir en verdaderas geishas a Susana, Daniela y Salma y en todo un samurai a Joaquín. Así ha sido su experiencia al convertirse en símbolos en el país del sol naciente.

El ataque de risa de Joaquín al ver a Susana vestida de geisha: “¡Estás horrorosa!”

El ataque de risa de Joaquín al ver a Susana vestida de geisha: “¡Estás horrorosa!”

Daniela, Salma y Susana Saborido han decidido probar a vestirse de geishas para verse con uno de los atuendos más clásicos de Japón.