Lo vemos

Hablamos con el propietario de la casa que la hija de Marisa Porcel se niega a abandonar: "No esperábamos estas artimañas"

La actriz Paloma Porcel reclama 300.000 euros para abandonar el chalet de Las Rozas que fue subastado tras las deudas de su madre, Marisa Porcel, y que ahora pertenece a otro propietario.

Marisa Porcel

Publicidad

La actriz Paloma Porcel, hija de la conocida Marisa Porcel, continúa viviendo en el domicilio familiar que pertenecía a su madre en Las Rozas, pese a que la vivienda fue embargada y subastada en 2024 por una deuda millonaria.

La casa fue adquirida en la puja pública por un empresario, Manuel, por 700.000 euros. Sin embargo, más de un año después, el nuevo propietario asegura que no ha podido entrar a vivir porque Paloma Porcel se niega a marcharse.

Según su versión, tras intentar negociar una salida amistosa, incluyendo asumir gastos y ofrecer una compensación económica, la actriz y su entorno habrían reclamado 300.000 euros para abandonar una propiedad que, sostienen, supera el millón de euros de valor.

"La pareja de Paloma me pidió 300.000 euros para dejar una casa en la que están viviendo ilegalmente", desvela el propietario, "ellos dicen que tienen un contrato de alquiler por el que no pagan ni un euro y solo cubre el garaje".

Aunque el nuevo propietario era consciente de que no entraría al piso al día siguiente de comprarlo, advierte que nunca se imaginó que tendría que lidiar con esta situación: "No esperábamos las artimañas que han usado para quedarse".

Antena 3» Programas» Y ahora Sonsoles

Publicidad

Carmen Costa

Abogada de la nueva denunciante de Íñigo Errejón: "Ella está muy nerviosa y quiere mantener el anonimato"

Una nueva denuncia cae sobre Íñigo Errejón. Esta vez, una actriz que ha pedido ser testigo protegido denuncia que el exdiputado la agredió sexualmente en octubre de 2021.

Trauma MÁS

"Noto un agujero en la pierna, sangro mucho, tengo mucho miedo": La hipnosis regresiva, una terapia para traumas del pasado

Casi tres horas de ejercicios de relajación y concentración extrema. Una mezcla de atención focalizada, confianza y profesionalidad en la disciplina de la sugestión para hacer un viaje en el tiempo y lograr visualizarme catorce años atrás, al día exacto en el que sufrí una cornada con arrancamiento de la arteria femoral que a punto estuvo de acabar con mi vida.