José María Corsino, director de una empresa de informática, ha realizado un experimento para desvelar los peligros que conlleva conectarse a una red wifi gratuita, para ello ha generado una red propia y así demostrar los daños que se pueden hacer a la gente conectada. "Se puede llegar incluso a controlar el acceso a cuentas bancarias de los usuarios que se conecten", asegura el informático, ya que se puede ver qué está haciendo cada usuario en todo momento. Tras realizar el experimento, Corsino ha aclarado que "montar una red wifi gratuita no es ilegal", pero sí lo puede llegar a ser "el uso que se le quiera dar".