Para 4-6 personas
Bandullo, una receta de aprovechamiento con solera y tradición gallega
Karlos Arguiñano está encantado con esta receta que le sugieren Roque, la abuela Sita y Merchi desde la comunidad de Cocina Abierta.

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El bandullo se puede tomar templado o frío, incluso sabe mejor al día siguiente. Se puede acompañar con mermelada casera o con compota de manzana. Y si apetece darse un homenaje también se puede acompañar con helado.
El bandullo gallego admite una gran variedad de tropezones y aromas para enriquecer su sabor y mejorar su textura: manzana rallada, pasas, higos secos, frutos secos, ralladura de cítricos, especias, pepitas de chocolate, licor de anís, e incluso aguardiente gallego…
Ingredientes, para 4-6 personas
- ½ l de leche (o bebida de almendra)
- 250 g de pan duro
- 5 huevos
- 125 g de azúcar
- 40 g de mantequilla fundida
- 1 rama de canela
- 4 cáscaras de naranja
- 100 ml de vino dulce (Oporto o moscatel)
- 2 nectarinas
- 1 plátano
- 1 manzana ácida
- 50 g de chocolate negro picado
- 1 cucharada de azúcar glas para espolvorear
- ½ kg de helado de yogur para acompañar
- Menta para decorar

Elaboración
En una cazuela amplia, calienta la leche con la rama de canela y la piel de naranja. Cuando empiece a hervir, retira la cazuela del fuego y deja que infusione unos minutos.
Corta el pan en rebanadas finas y colócalas en una fuente honda. Cuela la leche caliente por encima y deja que el pan se empape bien durante 15 minutos aproximadamente, dándole la vuelta al menos una vez para que absorba el líquido de manera uniforme. Después, machácalo para que se desmigue. Reserva.

Para la masa, bate los huevos en un bol grande. Incorpora el azúcar, la mantequilla fundida y el vino dulce. Agrega el pan y mezcla todo hasta obtener una masa húmeda y homogénea.

Pela el plátano, las nectarinas y la manzana. Corta toda la fruta en trocitos pequeños e incorpórala a la masa removiendo suavemente para repartirla bien sin deshacerla.

Forra un molde alargado de 20-22 centímetros con una tira de papel de horno (que cuelgue por los bordes para que sea más fácil desmoldar). Vierte la masa y esparce por encima el chocolate picado. Hornea (con el horno precalentado) a 180ºC durante 45-50 minutos, hasta que esté cuajado por dentro y dorado por la superficie. Deja templar antes de servir para que coja consistencia y se intensifiquen los sabores. Desmolda y sírvelo con un poco de azúcar glas por encima. Acompaña con 1 o 2 bolas de helado por ración. Decora con una hoja de menta.
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