Asegura Corbacho que se marchó del PSC bajo tres premisas: no se afiliaría a otro partido, no iría en nueva candidatura a la ciudad de la que fue alcalde (L´Hospitalet) y la tercera que nunca abandonaría la política. Señala que siempre ha seguido con interés político. "Buscaba un proyecto que me motivara e ilusionara", destaca.

Confiesa que en este tiempo ha tenido ofertas y sondeos de otros políticos y compañeros para formar parte de la política. Señala que en los últimos tiempos tras hablar con Manuel Valls se dio cuenta de que compartían muchas ideas políticas. "Hace 15 días me dijo que iba a por todas. Que quería ser el próximo alcalde de Barcelona en las elecciones municipales y me pidió su apoyo porque necesitaba gente transversal", confiesa.

Corbacho destaca que él no pertenece a ningún partido político y no está obligado a votar a nadie. Sostiene que Valls quiere ser alcalde "para solucionar determinados problemas que afectan a la seguridad y la inmigración". "En Barcelona hay dos gravísimos problemas: la inseguridad ciudadana y la vivienda", mantiene.

Lamenta el exministro del PSC que "en Cataluña hay muchas comisiones y observatorios para hablar de la vivienda y muy pocas grúas".