Las promesas del deporte están ahora acostumbradas a competir con lo más moderno que les ofrece el mercado: materiales ligeros, que facilitan los movimientos y que suponen una ayuda a su técnica. Sin embargo, estas mejoras son fruto de una evolución de décadas. ¿Y si tuvieran ahora que jugar con raquetas de madera o con bicicletas de hierro?

"Imaginaos a Manolo Santana con dos raquetas saliendo del metro para ir a jugar la final"
Manolo Santana ha recibido a un grupo de niños tenistas a los que ha enseñado la raqueta de madera, de 600 gramos, con la que jugaba: "Las cuerdas son de tripas de animal". Y les ha contado cuál fue su premio por ganar Wimbledon en 1966: "6 libras y un papelito que me daban para ir a una tienda de deporte". De hecho, no contaba ni con coche oficial: "Imaginaos a Manolo Santana con dos raquetas saliendo del metro para ir a jugar la final".

Bahamontes: "Todo esto lo cuentas y se creen que son batallitas mías"
Federico Martín Bahamontes también ha sorprendido a dos jóvenes corredores, a los que ha hecho cambiar sus bicicletas de menos de 5 kilos, de fibra de carbono, por las de su época, de hierro y de 16 kilos, con las que ganó el Tour de Francia en 1959. El 'águila de Toledo' les ha revelado se fue a disputar la Vuelta a Asturias desde Madrid en bicicleta, y "son casi 400 kilómetros": "¿Tren? ¿Dónde estaba el dinero?". Y les ha contado los premios por lo que en su época se competía: "Me llevé un par de conejos, un pollo, una ristra de chorizo... Todo esto lo cuentas y se creen que son batallitas mías".