Crónica | Programa 3
Los Sánchez Saborido se ponen a prueba entre vacas, arrozales y baños termales en el tercer programa de El Capitán en Japón
Joaquín, Susana, Salma y Daniela se han enfrentado a nuevas aventuras y han protagonizado algún que otro rifirrafe.

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Los Sánchez Saborido han seguido descubriendo todos los secretos de este mágico país en el tercer programa de El Capitán en Japón. Joaquín, Susana, Salma y Daniela se han puesto a prueba y han protagonizado algún que otro desencuentro.
De camino a los Alpes japoneses en su caravana, Susana ha recordado los consejos que la coach les dio antes de emprender su viaje y acusó a su marido y a sus hijas de estar todo el día pegados al teléfono móvil. Ellos no comparten su opinión.

Susana reconoció que su mayor defecto era que se enfadaba mucho y explicó que por eso necesitaba pasar momentos a solas para calmarse. Joaquín no estaba del todo de acuerdo con su opinión y los Sánchez Saborido comenzaron a discutir acerca de sus mayores defectos.
Su primera parada del día fue una granja de wagyūs, en la cual Joaquín se quedó maravillado. El exfutbolista quería llevarse dos vacas para España y le ofreció un peculiar trato a uno de los cuidadores para conseguirlas.
Después de ver cómo se criaba esta raza, los Sánchez Saborido probaron la mejor carne del mundo en un restaurante. Allí, Daniela tuvo que llamarle la atención a su padre para que suprimiera los comentarios sexuales durante la comida.

La familia se pasó por el Mercado Takayama para disfrutar de una mañana de compras en la que se acercaron más a la cultura japonesa. Además, aprovecharon para pedirle unos deseos a una figura que encontraron por el camino.
En la excursión en bicicleta entre arrozales japoneses, los Sánchez Saborido conocieron a una octogenaria que dejó sin palabras a Susana por su fuerza y por lo bien que se conservaba. ¡Quería que compartiera con ella su secreto!
Poco después, la familia encontró un campo de fútbol en el que estaban jugando unos jóvenes y Joaquín y sus hijas no se resistieron a jugar un partido. ¡Las pequeñas acabaron plantándole cara a su padre!
Para finalizar la jornada, los Sánchez Saborido intentaron desconectar en unas termas japonesas, pero Joaquín se vio obligado a lidiar entre sus hijas, que se habían enfadado por unos comentarios esa misma mañana.

Joaquín, Susana, Daniela y Salma no dejan de sorprenderse con la cultura japonesa, pero todavía les queda mucho por descubrir. ¡No te pierdas la próxima semana, el cuarto episodio de El Capitán en Japón!
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