Los vecinos se quejan, no pueden dormir y están hartos del ruido de los motores. También del olor a goma quemada.

La Policía Municipal de Madrid lleva más de un año investigando, realizan controles para impedir estas carreras ilegales. Solo en lo que va de 2019 las Fuerzas de Seguridad ya han identificado en Madrid a un centenar de conductores, pero las carreras no cesan. Se convocan por whataspp y buscan lugares en la periferia.

Ahora eligen el aparcamiento exterior del Wanda Metropolitano, en el barrio madrileño de San Blas, para competir.