Caso Luis Lorenzo

Las malas condiciones de vida de la fallecida tía política del actor Luis Lorenzo, según su cuidadora

Los vecinos de la pareja oían discusiones y veían la mujer como bajaba a asearse al baño del garaje.

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Los abogados de la familia de Isabel Suárez, tía de la mujer del actor Luis Lorenzo, piden que se anule la libertad de la pareja. Argumentan que no estaban presentes en la declaración en los juzgados y, por lo tanto, no pudieron pedir su ingreso en prisión.

Dicen que hay fundamentos para que ingresen, puesto que podrían destruir pruebas, según los abogados de la acusación particular. La jueza de Instrucción número 9 de Arganda del Rey dejó el pasado viernes en libertad provisional al actor Luis Lorenzo y a su mujer, pero como medidas cautelares les retiró el pasaporte y les obligó a presentarse semanalmente en el Juzgado, como solicitó la Fiscalía. Luis Lorenzo se acogió a su derecho a no declarar mientras que Arancha Palomino negó las acusaciones que la Guardia Civil vierte sobre ella.

En marzo de 2021, los acusados se llevaron a Isabel a Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Al día siguiente Isabel tenía una prueba médica importante en el hospital, les resultó extraño. Dos meses después, la anciana cambió el testamento a favor de su sobrina. El 11 de junio de 2021, el hermano de Isabel denunció en los juzgados su desaparición. Llevaban días sin poder comunicar con su hermana, 27 días después falleció. El hermano pidió una autopsia. El resultado tardó, pero llegó y desveló un posible envenenamiento. El 27 de mayo Luis Lorenzo y su mujer, Arantxa Palomino, sobrina de la fallecida, fueron detenidos.

Esa noche Arancha intentó autolesionarse en el calabozo de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid. Dos agentes de homicidios trasladaron a la mujer al hospital de La Paz. Durante el trayecto, Arancha dijo "si llego a saber que pasa esto, hubiese incinerado a mi tía, así nadie se entera y nada de esto hubiera pasado. No soy gilipollas, solamente cumplí su última voluntad, que era enterrarla en el pueblo junto a su marido". Así se recoge en el sumario del caso.

Los dos investigados consiguieron un poder notarial de la anciana para poder operar sus cuentas bancarias. Ellos aseguran que el dinero que sacaron de esa cuenta era para los gastos médicos de la anciana. En algunas de las transferencias aparecen conceptos como cuidados asistenciales, pago cuidadora o gastos médicos. Otros muchos movimientos son transferencias a las cuentas de la pareja. El mismo día en que, a las nueve de la mañana, fallece la anciana hay dos transferencias a esas cuentas casi 7.000 euros y el día siguiente otra de 1800.

La jueza de Arganda del Rey está llamando a declarar a todos; a los vecinos, que oían discusiones y veían la mujer como bajaba a asearse al baño del garaje, a la cuidadora, que contó que no tenía pañales, ni esponjas para Isabel.

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