Afganistán

La difícil evacuación en el aeropuerto de Kabul con francotiradores apostados en la pista y una estampida humana

Aunque los talibanes no controlan el aeropuerto de Kabul, sí que vigilan, fuertemente armados, los alrededores. Esta mañana 17 personas han resultado heridas durante una estampida de personas que intentaban acceder al recinto.

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Tras la llegada al poder de los talibanes, Estados Unidos cerró hace tres días un acuerdo de no agresión con ellos para poder evacuar al personal de las embajadas a través del aeropuerto de la capital, Kabul. Así, el ejército de EEUU controla el aeródromo y los fundamentalistas islámicos, fuertemente armados, las inmediaciones del mismos.

Sin embargo, la evacuación no es fácil porque al aeropuerto intentan entrar todos los días miles de afganos, provocando, como ha ocurrido esta mañana, una estampida humana que se ha saldado con 17 heridos.

En los últimos tres días han sido frecuentes las escenas de caos y pánico en las pistas de despegue, con decenas de personas intentando subirse a la desesperada en algunos de los aviones que salían del país.

Los talibanes incumplen el acuerdo para el acceso al aeropuerto

Estados Unidos asegura que los talibanes están violando sus compromisos y están bloqueando el acceso de los afganos al aeropuerto de Kabul, en medio de los esfuerzos de evacuación organizados por los estadounidenses.

"En contra de sus comunicados públicos y compromisos con nuestro Gobierno, tenemos informes de que los talibanes están bloqueando las vías para evitar que los afganos que quieren salir lleguen al aeropuerto", indicó la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, en una rueda de prensa.

La Casa Blanca, aseguraba el martes, que había recibido garantías de los talibanes de que permitirían el paso seguro al aeropuerto de Kabul de los civiles que quieran abandonar Afganistán.

La evacuación de los españoles

Mientras, el avión A400 de las Fuerzas Armadas, que ha llegado este miércoles a Kabul para evacuar a un primer grupo de españoles y de colaboradores afganos, ha despegado desde el aeropuerto de la capital afgana rumbo a Dubái, según han informado fuentes del Ministerio de Defensa.

En Emiratos Árabes Unidos espera un segundo avión militar para despegar hacia Kabul cuando reciba permiso por parte del aeropuerto de la capital afgana, que sigue controlado por el Ejército de Estados Unidos, a pesar de que los talibanes tomaron el control de la ciudad el pasado domingo.

El operativo español de evacuación se completa con un tercer A400 medicalizado que partió esta mañana de la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) rumbo a Dubái.

El Ministerio de Asuntos Exteriores no ha confirmado el número de evacuados que van a bordo de la primera aeronave que ha despegado desde la capital afgana.

Estados Unidos ha desplegado 6.000 soldados en Afganistán y otros 1.000 están de camino para ayudar en las labores de evacuación. En el aeropuerto unos pocos soldados estadounidenses y afganos evitan que multitud de personas se abalancen sobre la puerta, pero nadie facilita el paso por un cuello de botella por el que es casi imposible acceder.

No importa que se disponga de pasaportes o visados en regla, tener cartas de recomendación o aparecer en las listas de repatriación.

Mientras tanto, los talibanes observan desde la lejanía sin intervenir, en un aparente acuerdo de no agresión que está permitiendo la llegada de todos esos afganos que, por sus vínculos con el Gobierno o los países extranjeros, ven peligrar su vida bajo el régimen insurgente.

Disparos, humo y explosiones

Con disparos al aire, humo y explosiones responden las fuerzas de seguridad al intento de miles de afganos de acceder al aeropuerto de Kabul para salir en algún vuelo de evacuación. El caos y la falta de organización hacen casi imposible entrar en el aeropuerto, incluido para aquellos que han sido convocados por las embajadas.

"Estoy pasando aquí los días y las noches más difíciles de mi vida", reconoce a Efe entre lágrimas Bashir, de 41 años, y padre de seis hijos, que se encuentra cerca del acceso a la puerta norte del aeropuerto, donde está la zona militar desde la que se están llevando a cabo las repatriaciones organizadas por Estados Unidos y países europeos.

Cuenta que cuando intenta aproximarse a la puerta, los guardias de seguridad les empujan de vuelta. Acepta que estos son "malos momentos" que hay que superar en la vida, porque lo importante es poder escapar cuanto antes de una vida "peor" en Afganistán bajo el nuevo régimen de los talibanes, que proclamó su victoria el pasado domingo con la toma de Kabul tras veinte años de guerra.

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