La administración de Donald Trump avisó primero y presionó después a Pedro Sánchez y a la Unión Europea para que reconocieran al opositor. 'El País' ha publicado que la embajada de Washington ya sabía lo que iba a ocurrir y que se lo adelantó al Gobierno español. El día 22 de enero estuvo en Washington el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, y se reunió con la subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, Kimberly Breier.

El ministro Borrell ha admitido que Trump les presionó: "Tenemos mucha presión, no les voy a decir de quién, pero se lo pueden imaginar, para que votemos en contra de la creación de ese grupo". Aludía al grupo a favor del diálogo con Venezuela.