El presidente del Gobierno y candidato del PSOE en las generales del 28 de abril, Pedro Sánchez, tiene la voluntad de hablar con "todos" los partidos en la próxima legislatura, pero ha avisado al independentismo de que ese diálogo sólo lo llevará a cabo "dentro de la Constitución y del Estatuto de autonomía".

Como viene haciendo a lo largo de esta campaña, Sánchez se ha esmerado durante un mitin en Las Palmas en desmontar la acusación que vierte contra él la derecha respecto a que está vendido al independentismo. Un razonamiento que Sánchez tilda de "absurdo" puesto que los independentistas tumbaron su proyecto de Presupuestos Generales del Estado, lo que desembocó en el anticipo de las elecciones.

Consciente de que la política de apaciguamiento con el independentismo catalán y el apoyo que recibió de ellos en la moción de censura supone uno de los flancos por donde más le ataca la derecha, Sánchez ha contraatacado cuestionando el patriotismo del PP. "¡Quieren tanto a España que decidieron quedarse con el dinero de todos en sus bolsillos!", ha denunciado.

Sánchez ha recordado los motivos que le llevaron a presentar una moción de censura contra el entonces presidente del Gobierno y que no fueron otros que la sentencia de la Audiencia Nacional que dictaminó que dirigentes del PP se habían "enriquecido ilicítamente" y que este partido se había financiado de modo irregular. Por lo tanto, no ha aceptado la acusación de Gobierno golpista y okupa que en ocasiones le han lanzado PP y Ciudadanos.

De hecho, ha acusado a la derecha, también en referencia a Coalición Canaria, de ir "a mentira por hora e insulto por minuto". En contraposición, ha presentado al PSOE como el partido que quiere ser la voz de la buena gente, ésa que "no roba, no insulta, no espía", ha dicho desatando las risas entre el auditorio de unas 1.500 personas que le escuchaban en el Gran Canaria Arena.

Para Sánchez, lo que está en juego el próximo 28 de abril es "avanzar o retroceder", apostar por una España "que mire al futuro o retroceda 40 años", una en la que quepan todos o una "muy estrecha". Y hoy por hoy, el único partido que presenta un proyecto de progreso es el PSOE.

Dirigiéndose al casi 40 por ciento de indecisos que detecta el Centro de Investigaciones Sociológicas, Sánchez les ha pedido su confianza incluso cuando él no les convenza como "el mejor candidato". A ellos les ha pedido que reflexionen sobre si "visto lo visto y escuchado lo escuchado" no creen que el PSOE representa la opción "más cabal".