El sistema electoral de España, basado en la Ley d'Hondt, divide el número de votos emitidos para cada partido entre el número de cargos con los que cuenta una circunscripción. De esta manera, conseguir un escaño puede resultar más fácil en provincias pequeñas, donde el valor de un voto es mucho mayor que en provincias con mayor población.

Este tipo de sistema hace posible que un partido obtenga más votos que otro pero que esto no se traduzca en escaños.

Por ejemplo, al sumar el resultado de votos del PSOE y de Unidas Podemos el resultado es de 11.213.684, lo que se traduce en 165 escaños mientras que la suma de PP, Ciudadanos, Vox y NA+ (11.276.893 votos) deja 149 escaños. Esto significa que a pesar de tener 0,24 puntos más, tienen 16 escaños menos.

Esto nos lleva a preguntarnos cuánto le cuesta a cada partido conseguir un diputado.

Compromís es el partido al que más le ha costado conseguir un diputado: ha necesitado 172.751 votos para lograr un escaño mientras que PRC solo ha necesitado 52.197.

Vox ha necesitado unos 111.548 votos para obtener un escaño mientras que la cifra descendía a 88.879 para Unidas Podemos, 72.571 para Ciudadanos y 71.091 para Junts per Catalunya.

Mientras, Pacma ha sido el gran perjudicado en estas elecciones. No ha logrado tener representación en la Cámara Baja a pesar de recabar más de 326.000 votos.