La campaña ha estado marcada sobre todo por la tensión de los independentistas que apenas han dado tregua. Recibieron a Cayetana Álvarez de Toledo en la universidad en Barcelona con una muralla humana de radicales intentando impedirla hablar. Lo que ha padecido una de las candidatas revelación de esta campaña es lo mismo que sufre Arrimadas en Cataluña, pero la verdadera cara del odio se la encontró Ciudadanos en Rentería, con los radicales increpándoles.

Son situaciones extremas, provocadas por exaltados que no han impedido el desarrollo de la campaña. Se ha intentado imprimir marcha a los actos, como el candidato del PNV, Aitor Esteban, dejándose el resuello en la bicicleta. En ocasiones con ritmo, como el taconeo de la vicepresidenta Carmen Calvo.

Y sobre todo ganas, especialmente en el debate decisivo de Atresmedia. cada candidato se llevó su ración de criticas, los halagos quedaban para los actos de campaña.

Y también los fichajes. Los que más, PP y Ciudadanos. Aunque han sido los de Albert Rivera los únicos en anunciar un traspaso, el de Garrido. Fue una de las noticias bomba de esta campaña, otra, los llenos en los actos de VOX.