VIVIENDA
Casas por un euro para recuperar los pueblos que se quedan sin vecinos
Mientras las grandes ciudades afrontan el problema del precio de la vivienda, pequeñas localidades buscan nuevos habitantes con viviendas a precios simbólicos.

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En una Italia muy distinta a la de las grandes ciudades turísticas, algunos pueblos rurales buscan desesperadamente nuevos vecinos. La solución que han encontrado para combatir la despoblación parece difícil de creer: ofrecer casas por un euro.
La iniciativa pretende atraer a personas dispuestas a instalarse en pequeñas localidades donde sobran viviendas y faltan habitantes. La oferta, sin embargo, tiene letra pequeña: quienes acceden a estas propiedades deben asumir su reforma y, en algunos casos, aportar una fianza que puede alcanzar los 5.000 euros.
Es el caso de Dayami, que cambió Cuba por Oyace, una pequeña localidad italiana donde llegó inicialmente por un trabajo temporal. Con el tiempo consiguió hacerse con su propia vivienda y empezar una nueva vida en el pueblo.
"Me vine por un trabajo temporal", explica. El proceso, reconoce, no ha sido sencillo, aunque considera que la experiencia ha merecido la pena.
Una casa por un euro, pero con condiciones
El precio simbólico de un euro no significa que la vivienda sea gratuita. Los programas de este tipo exigen asumir determinados compromisos, entre ellos la rehabilitación de los inmuebles y, dependiendo de las condiciones establecidas, el depósito de una fianza.
"Es una buena inversión, si valoras bien los requisitos", señala Dayami, que advierte de que es necesario conocer las condiciones antes de dar el paso.
La iniciativa se ha extendido por distintas localidades italianas afectadas por la pérdida de población. Algunas administraciones han recurrido a la venta simbólica de viviendas abandonadas como una forma de atraer residentes y devolver actividad a sus calles.
El fenómeno responde a un problema demográfico de mayor alcance. Italia es actualmente el país de la Unión Europea con la edad mediana más elevada: 49,1 años en 2025, frente a los 44,9 años de media comunitaria, según Eurostat. Además, el 24,7% de la población italiana tenía 65 años o más en 2025, frente al 22% del conjunto de la UE.
Una solución que no acaba con la despoblación
Las casas por un euro pueden ayudar a recuperar viviendas vacías y atraer a nuevos residentes, pero no solucionan por sí solas el problema demográfico del país.
"Este tipo de cosas, como solución estructural a un país no lo son en absoluto", apunta la reflexión sobre una medida que funciona más como un incentivo puntual que como respuesta definitiva al envejecimiento y la pérdida de población.
Aun así, para Dayami el cambio ha supuesto una transformación personal. Ahora vive en un pueblo de apenas 200 habitantes y asegura que la experiencia "me ha cambiado la vida".
La tranquilidad y la posibilidad de acceder a una vivienda asequible se convierten así en el atractivo de unas localidades que buscan recuperar aquello que han ido perdiendo durante décadas: vecinos.
"Ahora no podría vivir en la ciudad", asegura Dayami, que ha encontrado en este pequeño pueblo italiano una alternativa a la vida urbana.
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