PRECIOS
El IPC sube cuatro décimas en julio, al 3,6%, por el aumento del combustible y la electricidad
La subida del precio de la gasolina y, especialmente, el del diésel marcan el Índice y obligan al Gobierno a tomar medidas para paliarlo.

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El IPC del mes de julio va marcado notablemente por el aumento en dos sectores: el de los carburantes y el de la vivienda, este último influenciado de manera directa por el aumento en gas y electricidad. Por todo ello, se sitúa en el 3,6%, sufriendo un aumento de cuatro décimas respecto al mes anterior.
Es la tónica desde marzo de 2025, cuando bajó del 3% al 2,3% y desde entonces no ha hecho más que aumentar. De hecho, este dato lo sitúa como el peor de estos dos últimos años, motivado especialmente por el precio de los carburantes. Llenar el depósito es cada vez más caro, a pesar de las bajadas en el precio del petróleo.
El Gobierno estableció un plan de ayudas, que ha ido decayendo desde junio en 5 céntimos por litro cada mes, hasta octubre donde se acabará del todo. Con una condición: que el valor del hidrocarburo no superara un aumento del 15% respecto al mes de julio de 2025. Esta condición no la cumple la gasolina, solo sube un 7%, pero sí el diésel, obligando a recuperar el descuento de 20 céntimos por litro.
El otro gran apartado influyente en el IPC es la vivienda, en concreto la subida en electricidad y gas. Este sufre una subida interanual del 5,7%, algo más duro para el consumidor siendo verano y en plena ola de calor.
Da algo de margen la cesta de la compra: los alimentos y bebidas no alcohólicas suben un 1.6%, siendo el mínimo de inflación alimentaria desde 2021. Eso sí, aumenta bastante el valor de la carne de vacuno (casi un 10%) y el de los huevos (13,4%), por lo que la bajada en frutas y verduras (0,7%) es casi irrisoria.
Todo ello afecta a los consumidores, muchos dicen no llenar el tanque de gasolina, otros nos comentan que la diferencia es bastante notoria. "Si yo llenaba el deposito de 42 litros de este cochecito, antes no llegaría a 50 euros. Ahora está por los 70" o "Ahora me cuesta 50 euros llenar lo que antes con 25 tenía lleno", son algunos de los testimonios que hemos recogido en gasolineras.
También en el mercado, donde muchos se quejan de que sube el precio de todo, pero no suben los sueldos.
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