Coutinho celebra su gol ante el Villarreal

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LALIGA JORNADA 30 | VILLARREAL 4-4 BARCELONA

El Barcelona rescata un punto en un partido de locos ante el Villarreal

El 'submarino amarillo' llegó a remontar un 0-2 ante el Barcelona en el Estadio de la Cerámica con cuatro goles consecutivos. Pero una falta magistral de Leo Messi y un disparo tremendo de Luis Suárez en el último segundo evitaron la derrota del equipo de Valverde.

Dos goles marcados por el Barcelona en los minutos 90 y 93 dieron un punto al líder en el estadio de La Cerámica, ante un Villarreal que había sido capaz de remontar un 0-2 y que hizo merecimientos más que suficientes para ganar, aunque no pudo ante un rival que pese a no jugar bien, nunca se rindió.

El Barcelona se presentó en La Cerámica sin Messi, Piqué y Rakitic y por lo visto en los primeros minutos, dio la impresión de que no le hacía falta contar con su concurso, pero en la segunda mitad, el contragolpe del Villarreal desarboló por completo al equipo catalán.

Pese a ello, el equipo local, con un hombre menos, no pudo aguantar la ventaja frente a un rival que por medio de Messi y Suárez salvó un punto y truncó el sueño local.

La primera parte ya fue trepidante, con un fútbol ofensivo por parte de ambos equipos, aunque el Barcelona llevo más la iniciativa que el equipo local. Cuando a los doce minutos se abrió el marcador, ambos equipos ya habían disfrutado de varias opciones de gol. El equipo local en remates de Samu e Iborra y el Barcelona en una acción de Suárez.

Una penetración por la banda de Malcom dio paso al 0-1 de Coutinho y casi de inmediato fue Malcom el que cabeceó un centro de Arturo Vidal. Esos dos goles y un balón al poste de Coutniho en el minuto 18 dieron la impresión de que el partido estaba completamente decantado a favor del equipo visitante.

El Barcelona dominaba y el Villarreal se había quedado sin las ideas de los primeros minutos, lo que no impidió que en una acción aislada, pero de mucha calidad, Samu metiera al Villarreal en el partido con el 1-2, obtenido en una contra.

El tanto dio ánimo al conjunto castellonense y aunque en muchos aspectos el Barcelona se mostraba superior, el Villarreal se había recuperado tras haber estado completamente roto entre los minutos diez y veinte.

Con opciones ante ambas porterías y con el Villarreal totalmente metido en el encuentro, el partido llegó al descanso tras 45 minutos intensos, con oportunidades y goles y en el que el Barcelona pudo haber apuntillado a su rival, aunque no fue capaz de hacerlo a pesar de que Luis Suárez obligó a Asenjo a lucirse en la última jugada.

No perdió interés el encuentro en el segundo periodo, pues en el primer ataque local, una contra resuelta por Ekambi, llegó el 2-2 en una acción en la que el jugador local engañó a Ter Stegen.

El encuentro se niveló y el técnico visitante, Ernesto Valverde, dio entrada a Messi para tratar de decantar el encuentro, pero cuando el jugador argentino apenas llevaba un minuto sobre el césped, un balón en profundidad sobre Iborra puso el 3-2 en el marcador. Todo había cambiado.

Desperdiciados dos goles de ventaja, al Barcelona le tocaba recuperar su esencia de toque y fútbol elaborado ante la meta de Asenjo para tratar, cuanto menos, de empatar, para lo que debía de correr riesgos ante los rápidos contragolpes locales.

Prueba del peligro de esas contras fue el balón enviado al larguero por Samu (m.69) en un momento en el que el Barcelona tenía muchos problemas en defensa ante un rival crecido y, además de salir, mostraba una solidez defensiva que nada tenía que ver con la debilidad de su retaguardia en los minutos iniciales del choque.

El Villarreal creaba más peligro que el Barcelona, que no era capaz a pesar de los cambios de poner en verdaderos apuros al equipo de Javier Calleja y en un nuevo contragolpe, una galopada de Bacca tras un magnífico pase de Cazorla llegó el 4-2.

Los minutos finales estuvieron marcados por la expulsión del local Álvaro y el gol de falta de Messi, en un excelente lanzamiento de falta que dieron a los instantes finales una emoción extrema, hasta el punto de que Suárez estableció el empate.

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