Capítulo 79
Ferit intenta comprar el silencio de Abidin, pero él se planta: “¡Quiero justicia!”
Abidin ya no es el hombre sumiso que agachaba la cabeza; ahora es un hijo que exige justicia por la sangre de sus padres.

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Ferit se ha presentado en casa de Esme buscando a Abidin, pero no ha ido con humildad, sino con la misma arrogancia que su abuelo Halis. Abidin, hundido por el descubrimiento de su pasado, no ha aguantado más y ha estallado: “¡Quiero justicia de verdad, Ferit! Hablo de los criminales que tienen las manos manchadas de sangre”.
La rabia de Abidin es incontrolable; ya no le importa el apellido Korhan ni las limosnas de la familia. Solo quiere que paguen por haberlo dejado solo y sin el amor de sus padres desde que era un niño.
La discusión ha subido tanto de tono que casi llegan a las manos. Ferit, fuera de sí, ha retado a Abidin gritándole que le pegara un tiro si tanto lo odiaba. Los gritos han alertado a todos en la casa. Seyran, Suna, Esme y hasta Sinan han salido corriendo a la terraza para evitar una desgracia. Suna se ha puesto en medio de los dos, defendiendo a su marido con uñas y dientes: “¿Tienes algo de humano, Ferit? Creció sin padres, ¿por qué lo tratas así?”, le ha recriminado.
Ferit se ha sentido acorralado, viendo que todos se ponían del lado de Abidin. Ni siquiera Seyran le ha dado la razón esta vez. En un momento de locura, Abidin le ha gritado: “¡Te mataré!”, a lo que Ferit ha respondido: “¡Mátame entonces, cabrón!”.
Seyran ha tenido que intervenir para poner un poco de cordura, llevándose a Ferit a rastras mientras él seguía quejándose de que Abidin no entiende de razones. “Has venido a actuar como tu abuelo”, le ha dicho ella, dejándole claro que comprar el silencio de Abidin con dinero o propiedades es el mayor error que puede cometer. Le ha pedido que use el cerebro y que entienda que el dolor de una vida robada no se cura con un cheque, sino con respeto y verdad.
Abidin se ha quedado en la terraza, destrozado, pero con algo claro: la guerra contra los que le quitaron a sus padres no ha hecho más que empezar.
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