En tierra lejana | 10 de marzo
“No vuelvas a llamar”: Sadakat le quita el móvil a su nieto para que no hable con Alya
¡A punto de volverse loca! Alya no puede más con las humillaciones de los Albora. Tras ver cómo Sadakat le prohibía hablar con su hijo, la joven ha estallado.

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Alya estaba en el restaurante del hotel de Estambul buscando un poco de paz en la voz de su hijo. A través del teléfono, el pequeño Cihan Deniz le contaba ilusionado que estaba dibujando a Pakize, ajeno a toda la guerra familiar. “Dormiremos, nos levantaremos y ya estarás allí, ¿verdad mamá?”, le preguntaba el niño, y a Alya se le partía el alma mientras le seguía la corriente para no asustarle.
Pero la felicidad ha durado poco. Sadakat, que no tiene corazón, ha aparecido en la habitación del niño y le ha arrebatado el móvil de las manos por la fuerza. A pesar de los gritos y los ruegos del pequeño, la matriarca le ha dicho a Alya: “Ve olvidándote de las llamadas y del niño. No vuelvas a llamar nunca más”. Y le ha colgado en las narices, dejando a Alya en shock y con el corazón destrozado.
Cihan, que andaba cerca, ha visto a su cuñada fuera de sí y se ha acercado a ver qué pasaba. Alya le ha soltado todo lo que tenía dentro. “Esta vez tu madre se ha pasado de la raya, ¡ya no lo aguanto más!”, le ha gritado. Está a punto de explotar porque siente que le están robando lo único que le da sentido a su vida: el contacto con su hijo.
El jefe del clan se ha quedado de piedra al ver el nivel de maldad de su propia madre. Mientras intentaba que Alya respirara y se calmara, se ha dado cuenta de que la situación en Mardin es una olla a presión.
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