En tierra lejana | 4 de mayo
Sadakat rechaza a Alya incluso enferma: tensión máxima en la mansión
La salud de la matriarca le ha dado un susto de muerte a la familia Albora. A pesar de los desprecios constantes, Alya ha tenido que ejercer de doctora para ayudar a su suegra, aunque Sadakat se ha resistido hasta el último segundo.

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La tensión en la mansión ha subido de nivel, pero esta vez por una emergencia médica. Sadakat ha empezado a sentirse mal, con una palidez alarmante y serias dificultades para respirar.
A pesar de que la matriarca le ha gritado que no se acercara, Alya ha hecho valer su profesión y se ha plantado en su habitación para socorrerla. “Si no puedes respirar, deja que te mire”, le ha dicho la doctora.
Entre palpitaciones y mareos, la situación se ha puesto muy fea. Alya ha pedido rápidamente el tensiómetro y ha comprobado que las pulsaciones y la tensión de Sadakat estaban por las nubes. “Tenemos que llevarte al hospital a que te vea un cardiólogo”, le ha advertido, ordenando de inmediato que prepararan el coche y avisaran a Kadir. Sin embargo, la soberbia de la matriarca no ha desaparecido ni con el dolor.
A pesar de estar casi sin fuerzas, Sadakat se ha negado en rotundo a marcharse de su casa. “No me voy a ninguna parte”, ha respondido, aunque apenas podía mantenerse en pie. Ha sido un momento de máxima angustia en el que Alya ha tenido que lidiar con la terquedad de una mujer que prefiere morir en su habitación antes que dejarse ayudar por la mujer que desprecia.
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