Su despedida
El último gesto de amor de Jaime: entrega La Deslumbrante a Clara y se marcha para empezar de cero
Tras firmar el divorcio, Jaime ha tomado la decisión más dura de su vida. Para salvar a Clara y a La Deslumbrante, ha renunciado a su parte del negocio y ha decidido marcharse de Punta do Bico, dejando atrás el pasado y todo lo que aún le duele.

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La vida en Punta do Bico ha dado demasiadas vueltas y Jaime lo sabe mejor que nadie. Después de años de tensiones, de secretos familiares que han terminado estallando y de un matrimonio que no ha podido soportar el peso de la verdad, ha llegado el momento de poner punto final.
Él se ha acercado a Clara tras firmar los papeles que separan sus caminos definitivamente. “Ya está. Solo necesitan tu firma y estaremos divorciados”, le ha dicho con tristeza. Acto seguido, le ha hecho una propuesta que ella jamás habría imaginado. Consciente de que La Deslumbrante está en peligro por las deudas y el chantaje de Barba Peláez, le ha ofrecido venderle su parte del negocio.
Cuando Clara, abrumada por la situación económica, le ha confesado que no puede pagarlo, él la ha sorprendido con una pregunta que parecía una broma, pero que era el mayor gesto de amor que le quedaba: “¿Tienes una peseta?”. Ante el asombro de ella, se lo ha dejado claro: “Tú eres la única persona capaz de sacar La Deslumbrante adelante”.
El joven sabe que para que su hermana brille y el negocio sobreviva, tiene que marcharse. “Yo me iré a Vigo. Sí, necesito alejarme del Pazo, del negocio... Necesito alejarme de ti”, ha confesado con el corazón en la mano. Sabe que mientras se miren, el pasado seguirá doliendo, y para que ella sea libre de verdad, él debe emprender su propio camino.
Con su marcha, se cierra una etapa de mentiras en el Pazo. Ahora, el futuro de la familia queda en manos de Clara y Catalina para levantar juntas la conservera, honrando por fin la memoria de doña Inés. Entre las máquinas y las risas de la pequeña Adela, las dos hermanas han entendido que el destino las ha unido para siempre. Es el comienzo de una nueva era donde las mujeres, por fin, son las dueñas de su propio futuro.
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