Cree Curiel que "hay muchas preguntas que responder". "Quizá no es conveniente responder por lo que pudiera llevar de cara a la moral y al estado psicológico de quienes trabajan en el rescate", destaca.

Añade que existen posibilidades de que alguna superficie dura le haya protegido del derrumbamiento. "Es un niño muy pequeño que tiene escasos recursos y son muchas horas. Lo que estamos buscando es casi un milagro", determina Curiel.