Okupación

Así es la jaula de metal que usaron los Mossos en los desalojos de Barcelona

Los vecinos temen que los edificios puedan volver a ser okupados en el barrio barcelonés de La Bonanova.

Imagen de la jaula de metal

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Metidos en una jaula de metal. Así tuvieron que entrar los mossos para desalojar dos edificios okupados del barrio barcelonés de Bonanova. Los okupas lanzaron botellas, pelotas de golf y hasta bengalas.

Efectivos de la Brigada Móvil diseñaron este artilugio con el objetivo de conseguir desalojar sin riesgos los edificios de El Kubo y La Ruïna. Esta unidad diseñó la propia jaula contando con que los mossos pierden movilidad al tener que sujetar el escudo para protegerse. El objetivo era entrar en los edificios sin dificultad debido al lanzamiento de objetos.

Se trata de un habitáculo con techo cubierto, ruedas, tres laterales enrejados y uno libre para poder avanzar sin riesgo. De esta forma, pueden avanzar sin ser heridos.

Desalojo en La Bonanova

Desde el desalojo han pasado varios días, pero los vecinos no están tranquilos. Algunos temen que puedan volver a okuparlos. Los detenidos durante el desalojo se encuentran en libertad provisional después de que pasaran a disposición judicial después de que los Mossos d'Esquadra identificaran y detuvieran a siete personas.

Aunque sí confirman que se muestran más tranquilos después del desalojo de ambos edificios, ya que después de mucho tiempo parece que el problema está solucionado. "Esa es la preocupación que se tiene que vuelva otra vez", dice una vecina. "Muchos años y estos últimos meses han sido complicados pero ahora esperemos que ya todo se calme por fin", dice otro vecino.

Uno de los edificios llevaba más de siete años okupado y en varias ocasiones el barrio se había convertido en foco de altercados y conflictos vecinales. Ahora solo esperan saber cuánto antes qué sucederá con estos inmuebles.

Los Mossos d'Esquadra desalojaron en unas cinco horas dos edificios okupados en La Bonanova en Barcelona sin incidentes remarcables. Los mossos perimetraron la zona para poder desalojar a pesar de sufrir lanzamientos de los okupas como botes de humo, sacos de escombros o bengalas. También colocaron objetos para obstaculizar el acceso a los agentes.

Estas fincas fueron ocupadas hace dos años y los vecinos cuentan que ya se habían quejado en muchas ocasiones por la cantidad de problemas que estos okupas causaban al barrio. "Destrozos, comportamientos incívicos, ruidos...", alegan algunos vecinos.

Los Mossos controlaron primero el edificio El Kubo, donde detuvieron a tres jóvenes que se encontraban en la terraza. Después desalojaron la Ruïna, donde arrestaron a otros tres okupas que estaban en el tejado.

Para poder acceder a los edificios utilizaron una jaula de hierro de protección. Con ella entraron en los edificios en grupos de cuatro con escudos.

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