El incendio que se declaró este viernes a las afueras de la ciudad de Toledo ha afectado a alrededor de 1.600 hectáreas y ya se ha perimetrado en una amplia zona, pero "aún hay riesgo, está vivo", ha informado el delegado de la Junta en Toledo, Javier Nicolás.

En el Puesto de Mando Avanzado, instalado en el paraje conocido como Cerro de los Palos, a apenas cinco kilómetros de la capital, Nicolás ha detallado a la prensa que en estos momentos trabajan en la zona efectivos de la Guardia Civil, Policía Nacional, bomberos y la Unidad Militar de Emergencia (UME), que se incorporó junto a personal del Infocam, de la Junta de Castilla-La Mancha. En la actualidad, hay desplazados nueve medios aéreos y trece terrestres, más otros ocho de la UME, que ha trasladado cinco máquinas pesadas, y en torno a 150 personas.

"La valoración es que hasta mediodía creemos que el aire estará más calmado que lo estuvo anoche, pero hay que mantener la precaución" porque, ha añadido, "por la zona este el incendio está totalmente perimetrado con las máquinas, pero no la oeste, por la carretera que va a La Puebla de Montalbán, donde es mucho más difícil, por la orografía, el trabajo con maquinaria pesada, y actúan medios aéreos".

En este contexto, ha explicado, que anoche, entre las 22.30 y 23.00 horas, se autorizó el regreso a sus casas de los vecinos de las urbanizaciones directamente afectadas, aunque no dispusieron de luz, y bajo la precaución de que "podía haber rescoldos y que, con el aire, se pudieran reactivar".

José María, un vecino de la localidad, vio cómo su casa se salvó por centímetros: "Hemos tenido suerte y no ha tocado la estructura pero toda la parcela está quemada".