Publicidad

TRAS EL ACCIDENTE

Una cantina convertida en un hospital para atender a los heridos

Una cafetería a 50 metros del accidente sirvió como lugar para atender a los afectados. Su dueño, Ramón González explica que "montamos la tienda de campaña. Todo fue muy rápido, las evacuaciones, los equipos médicos...".

A 50 metros de la estación donde se ha producido el accidente, una cantina, de la que es dueño Ramón González, se ha convertido en un hospital improvisado para atender a los heridos y afectados de lo sucedido.

González se encontraba trabajando cuando se descarriló el tren. "No es lógico suponer una situación de estas, pero siempre puede pasar", asegura. En el momento del accidente describe que "he sentido un ruido muy grande y salimos afuera. Había una humareda muy grande y no se veía nada. Cuando se marchó ya vimos el tren".

El dueño de la cafetería cercana a donde volcó el tren se convirtió en un lugar para atender a los heridos. Ramón González explica que "montamos la tienda de campaña. Todo fue muy rápido, las evacuaciones, lo equipos médicos...".

Publicidad