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RECOGEN MÁS DE 150.000 FIRMAS EN CHANGE.ORG

Dos mujeres maltratadas luchan para impedir que sus hijos tengan que regresar con sus exmaridos

Juana Rivas y Vanesasa Skewes son dos mujeres que se refugiaron en España tras huir de los malos tratos de sus exparejas. En esa huida se llevaron a sus hijos sin la autorización de sus padres, por lo que ahora la Justicia les quita la razón y se han encontrado con la posibilidad de que los menores vuelvan con quienes las maltrataron.

Juana Rivas y Vanesasa Skewes son dos mujeres que tras salir de la violencia machista a la que afirman, las sometían sus parejas, se han encontrado con la posibilidad de que sus hijos menores de edad tengan que volver a estar con quienes las maltrataron.

Han recogido más de 150.000 firmas en Change.org para intentar evitarlo y las han presentado este martes en el Registro de la Oficina Central de Atención al Ciudadano, en Madrid.

Según explican desde la plataforma, Rivas tiene 35 años y es vecina de Maracena, en Granada. En mayo de 2016 tuvo que escapar de la isla italiana de Carloforte en la que vivía con su ex-pareja y padre de sus dos hijos, de 2 y 10 años respectivamente porque, según afirma, "estaba sometida a una situación de violencia física y psicológica insostenible".

El fue condenado por maltrato, pero "haciendo uso de un procedimiento jurídico internacional extraordinario, quiere obligar a estos menores a que vuelvan a la isla donde han sufrido este maltrato durante casi 3 años", explica en la petición con la que inició su recogida de firmas de apoyo.

De hecho, la titular del Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Granada ha acordado (sentencia del 14 de diciembre), la restitución de los dos menores a Italia con su padre. Juana ya ha presentado un recurso para evitarlo y está esperando resolución judicial.

El propio Ayuntamiento de la localidad granadina ha presentado y votado una moción en la que se insta al Ministerio de Justicia y a la Comisión de Justicia del Parlamento a la elaboración de un protocolo específico en los supuestos de sustracción internacional de menores cuando concurre una situación de violencia de género.

El caso de Vanesa Skewes tiene muchas similitudes. A sus 30 años, y con dos hijos de 9 y 7 años, esta chilena explica que "pudo escapar" hace dos años para viajar a España. Según narra su petición, "el padre de sus hijos le agredió en incontables ocasiones, en una incluso llegó a fracturarle la nariz, también abusó sexualmente de ella y amenazó con quemar a sus hijos y a ella". El Tribunal de Chile le dio orden de alejamiento pero nunca la custodia de los niños.

"Hoy el padre de mis hijos está reclamando su restitución y España les está obligando a regresar con el agresor", denuncia Vanessa, a quien tanto la Audiencia Provincial de Alicante como el Tribunal Supremo han quitado la razón. Confía en que el Tribunal Constitucional se la restituya.

La moción destaca el aumento de situaciones similares, "mujeres que abandonan el país donde residían y marchan con sus hijos/hijas a su país de origen (o a otro), huyendo de la violencia machista ejercida por su pareja y padre de los menores".

"No podemos sino constatar la inexistencia de instrumentos jurídicos tanto en el plano internacional como en nuestro ámbito interno, que planteen una regulación concreta sobre los supuestos de sustracción internacional de menores en cuyo origen se halle una situación de violencia de género", dice la moción del ayuntamiento granadino recogida por Change.org.

Esta es la historia de dos mujeres que se han refugiado en España huyendo de los malos tratos de sus parejas, En esa huída se

llevaron a sus hijos sin la autorización del padre. Hoy han presentado 150.000 firmas para que la justicia les ampare.

Juana y Vanessa tienen entre sus manos la esperanza de que sus hijos no vuelvan a vivir con sus maltratadores. El exmarido de Juana vive en Italia. Fue condenado por malos tratos y ahora su pequeño de 10 años no entiendo por qué debe volver con quien hizo tanto daño a su madre: "El tiene pesadillas con ir a Italia. Dice, mami, no nos están raptando a nosotros".

Vanessa no llegó a denunciar por miedo, pero su expareja tiene una orden de alejamiento en Chile. Llegó a amenazarla con quemarla viva junto a sus hijos. Dice que hay un informe psicológico con el daño sufrido por los hijos y está a la espera de que decida el Tribunal Constitucional.

Ambos hombres se han acogido al convenido de La Haya sobre sustracción de menores porque las madres, huyendo aterrorizadas, sacaron a los niños de ambos países sin consentimiento paterno. Los abogados dicen que siempre debe prevalecer el derecho de los niños porque está en riesgo de sufrir un daño irreparable si van con el maltratador.

Esta mañana han entregado 150.000 firmas conseguidas a través de la plataforma Change.org en el Ministerio de Justicia. Son sus últimos recursos para luchar por la integridad de sus hijos. Una batalla más para que estos menores sean considerados también como víctimas de violencia machista.

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