Abuso sexual

José Luis Galán, el sacerdote condenado a ocho años de cárcel por abusos sexuales que continúa cobrando su sueldo

El Arzobispado de Toledo mantiene el sueldo a José Luis Galán, el sacerdote condenado a ocho años de prisión por abusar de una menor. La Iglesia justifica el pago como una asignación básica para cubrir sus necesidades e indemnizaciones, de 100.000 euros.

El sacerdote José Luis Galán acude a declarar a la Audiencia Provincial de Toledo (Archivo)

El sacerdote José Luis Galán acude a declarar a la Audiencia Provincial de Toledo (Archivo)EuropaPress

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El sacerdote José Luis Galán, director espiritual del colegio Hijos de María Nuestra Señora en Talavera de la Reina, cumple desde julio de 2024 una condena de 8 años de cárcel. La justicia lo declaró culpable de un delito continuado de abuso sexual contra una menor entre 2011 y 2014. Pese a la gravedad de los hechos y a la ratificación de la pena del Tribunal Supremo, la Iglesia de Toledo continúa transfiriéndole fondos cada mes bajo el concepto de "nómina".

La postura de la Iglesia

La diócesis de Toledo, encabezada por el ecónomo Anastasio Gómez, ha evitado calificar estos pagos como "salario laboral" y argumenta que se trata de una "asignación básica". Según la institución, este dinero busca que el condenado pueda cubrir sus necesidades y las indemnizaciones impuestas, que son un total de 100.000 euros.

El trasfondo de esta decisión, reside en que mientras la justicia civil ve a un criminal, la Iglesia no ha hallado culpabilidad en su proceso interno "José Luis no ha dejado de ser sacerdote porque en el proceso canónico el resultado no fue negativo para él", sostiene el obispado.

Cabe destacar que el Tribunal Supremo fue especialmente duro con la defensa del cura, reprochando el intento de desprestigiar a la víctima y describiendo como un "calvario" el sufrimiento de la joven. Sin embargo, para la Santa Rota, el tribunal eclesiástico al que llegó el caso tras una carta de la víctima al Papa, Galán, es inocente.

Un historial de abusos bajo la excusa de la fe

Galán, aprovechando su rol de guía espiritual y la vulnerabilidad de la menor, que sufría problemas alimentarios, sometió a la joven a vejaciones físicas y sexuales utilizando frases como "es lo que Dios quiere". Una de las conductas más graves fue cuando le realizó un exorcismo donde obligaba a la chica a desnudarse con el pretexto de que su anorexia era influencia del demonio.

Estos actos derivaron en que la víctima haya intentado suicidarse en varias ocasiones y ser hospitalizada.

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