Canarias
Un enfermero salva la vida de un bebé guiando al padre por teléfono en Gran Canaria
Un parto imprevisto se complicó de forma repentina: el recién nacido presentaba una vuelta de cordón umbilical que le impedía respirar con normalidad.

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Hay llamadas que marcan un antes y un después, instantes donde la vida y la muerte se deciden en cuestión de segundos. Ocurrió en un domicilio de Santa Brígida, en Gran Canaria, cuando un parto imprevisto se complicó de forma repentina: el recién nacido presentaba una vuelta de cordón umbilical que le impedía respirar con normalidad, convirtiendo un momento de felicidad inmensa en una situación de máxima alerta.
Ante la emergencia extrema, el centro coordinador del Servicio de Urgencias Canario (SUC) activó el protocolo con total rapidez. Al otro lado de la línea telefónica se encontraba el enfermero coordinador Alberto Pérez, quien asumió el mando con absoluta serenidad y un dominio técnico impecable.
"Mantened la calma, estoy con vosotros y vamos a solucionarlo paso a paso", nos cuenta Alberto Pérez al recordar la tensión de aquellos momentos decisivos.
Con un tono firme, cercano y directrices muy claras, el sanitario guio al padre en el salón de su propia casa. Le indicó exactamente cómo mover las manos, dónde presionar y de qué forma retirar con sumo cuidado la vuelta del cordón que ahogaba al pequeño. Siguiendo cada instrucción médica al milímetro con una valentía admirable, el padre logró liberar al recién nacido justo a tiempo, provocando el alivio inmediato y ese primer llanto del bebé que devolvió la respiración a todos.
"En situaciones así, la prioridad absoluta es transmitir seguridad y dar instrucciones muy sencillas y directas; el gran mérito es de la familia por la entereza con la que actuó bajo una presión tan enorme", señala Alberto Pérez con humildad, tras este rotundo éxito profesional que pone en valor la labor del equipo.
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Minutos después de la intervención telefónica, la ambulancia medicalizada del SUC llegó al domicilio para realizar una revisión médica completa, procediendo al traslado seguro tanto de la madre como del recién nacido al Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias, donde ambos evolucionan favorablemente. Esta historia refleja cómo la profesionalidad, la empatía y la cercanía del personal sanitario de urgencias son capaces de transformar el miedo en un triunfo de la vida.
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