Cirugía
Una cirugía pionera salva a un bebe con una grave malformación antes de nacer
Un bebé británico ha nacido sano tras someterse, cuando aún estaba en el útero de su madre, a una cirugía fetal pionera para corregir una grave malformación congénita. La intervención, realizada en Estados Unidos, abre la puerta a nuevos tratamientos antes del nacimiento.
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Un bebé británico se ha convertido en uno de los primeros del mundo en superar una compleja malformación gracias a una cirugía fetal pionera realizada cuando aún estaba en el útero materno. La intervención permitió corregir una gastrosquisis compleja, un defecto congénito que provoca que los intestinos se desarrollen fuera del abdomen y que, en los casos más graves, puede poner en riesgo la vida del recién nacido.
La madre, Maisie Savage, fue operada en Estados Unidos cuando estaba embarazada de 26 semanas. El procedimiento, realizado en el Hospital Infantil de Texas, consistió en exponer parcialmente el útero y, mediante cirugía mínimamente invasiva, reintroducir los órganos del feto en el abdomen y cerrar la abertura. Theo fue el tercer bebé del mundo en participar en este ensayo clínico.
La pareja asegura que el diagnóstico fue un auténtico mazazo. En la ecografía de las 20 semanas descubrieron que su hijo padecía gastrosquisis y, semanas después, los especialistas confirmaron que se trataba de una variante especialmente grave. Ante ese escenario, el hospital Great Ormond Street de Londres los derivó a Texas, donde se estaba desarrollando este innovador tratamiento.
Antes de la operación, Maisie tuvo que desplazarse a Bélgica para recibir una inyección de botox en la pared abdominal del feto, un paso previo destinado a relajar la musculatura y facilitar la intervención. Después viajó a Houston, donde permaneció hasta el final del embarazo.
La cirugía se realizó con éxito y, tras superar la recuperación, el embarazo continuó con normalidad. Theo nació en febrero mediante parto vaginal y hoy, con cinco meses, se encuentra sano y evoluciona favorablemente.
Los responsables del ensayo destacan que la intervención transcurrió sin complicaciones y consideran que los resultados abren la puerta a tratar otras malformaciones antes del nacimiento. Si el estudio confirma su eficacia, el procedimiento podría comenzar a realizarse también en el Reino Unido.
Los especialistas creen que esta técnica puede marcar un antes y un después en la cirugía fetal y ampliar las posibilidades de tratamiento para enfermedades congénitas que hasta ahora solo podían abordarse después del parto.
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