La policía de Utica (Nueva York) recibió una llamada sobre las siete de la mañana en la que un hombre reconocía que había matado a una mujer y amenazaba con suicidarse. Este hombre era Brandon Clark, de 21 años. Clark era uno de los miles de fans de Bianca Devins, una e-girl de 17 años que pertenecía a una tribu urbana de Internet de chicas emo.

El chico publicó todo en Instagram mientras la policía lo detenía. Estas imágenes circularon por Internet durante horas y en una de ellas aparecía Bianca Devins muerta y con un mensaje: "Los siento, Bianca". Además, los agentes encontraron en su teléfono móvil fotografías de Brandon junto al cadáver de Bianca. Lo detuvieron cerca de su coche en el que encontraron una lona donde enrolló a la chica y en la que sobresalía parte de su pelo. Según la policía ambos mantenían una relación sentimental.