Salud mental

El 50% de los problemas de salud mental de las personas empleadas está relacionado con el trabajo

Uno de cada dos problemas que padece la gente con trabajo, es decir, el 50%, está relacionado con su oficio, lo cual ha crecido notablemente en la pandemia.

La OMS quiere priorizar la salud mental en la vida post pandemia y hacer accesible la ayuda profesional

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La salud mental se ha convertido, en los últimos tiempos, en un asunto que está empezando a perder su condición de tabú en la sociedad, especialmente desde que comenzó la pandemia, puesto que la atención psicológica y psiquiátrica ha sido testigo de un especial ascenso de pacientes que acuden en busca de ayuda para tratarse de los problemas que pueden padecer.

En el último año, un 25% de las personas que trabajan ha necesitado ayuda para reponer su salud mental por alguna circunstancia, mientras que una de cada tres personas que sufría dichos problemas ha necesitado tratarse para poder curar las heridas de su mente. Asimismo, un dato curioso es que las mujeres son quienes más padecen estos problemas (35%) frente al 21% que representan los hombres.

Por otro lado, está la franja de edad, donde los jóvenes que tienen entre 16 y 24 años, son los más afectados en cuanto a la salud mental (un 44% del total), puesto que el confinamiento y las posteriores restricciones han limitado durante largos meses su día a día, lo cual ha hecho mella en su estilo de vida y ha contribuido a ocasionarles numerosos daños a nivel de desarrollo personal, especialmente del lado social.

Algo cada vez más visible en la sociedad

Ha sido InfoJobs, plataforma líder de empleo en nuestro país, la encargada de realizar este informe, donde también señala que la mayoría de problemas de salud mental son de una gravedad media (hasta un 53%), además de que el 80% de los trabajadores en España no dispone de un seguro médico, necesario para poder tratar muchas de estas necesidades de curar nuestra mente.

Uno de los grandes ejemplos de la importancia sobre la salud mental lo puso la gimnasta Simone Biles, considerada la mejor de la historia en su deporte, que decidió cancelar su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio el pasado verano, ya estando en Japón, argumentando que su mente no daba para más y que necesitaba un respiro.

Las declaraciones de Biles se hicieron virales por todo el mundo, recibiendo mensajes de apoyo desde todas las zonas del planeta. Esta gimnasta denunciaba la inmensa presión a la que están sometidos los deportistas olímpicos, algo que a ella se le notaba cuando, por fallar tan solo un movimiento, rompía a llorar desconsolada; otra de las circunstancias que en su caso marcó drásticamente su vida fue el hecho de ser víctima de abusos sexuales por parte del antiguo doctor Larry Nassar, que agredió sexualmente también a varias deportistas más.

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