La dirección de Vox habría ordenado camuflar y fraccionar donaciones recibidas de empresarios. Es lo que aseguran varios ex altos cargos de este partido, según la Cadena Ser. El ex vicepresidente de esta formación en Badajoz afirma que se ordenó hacerlo así para proteger el anonimato de quienes querían hacer una donación, pero sin que se les vinculase con el partido. Carlos Aurelio Caldito ha relatado que acudió a una reunión en Soto del Real en diciembre de 2017, allí el responsable de finanzas les explicó que tenían que ofrecer una "vía indirecta" para que los empresarios que quisieran dar dinero al partido no tuvieran que aparecer. Tenían que utilizar testaferros salidos de sus amistades o familiares. Es decir, una maniobra de "camuflaje" para evitar que su relación con Vox les pudiera ocasionar problemas en sus negocios. El dinero se repartía entonces entre familiares o amigos de los dirigentes, que aparecían como donantes.

Otro exdirigente de Toledo ha declarado que tuvo problemas con el partido cuando rechazó un sobre de un constructor. Vox no lo niega, pero asegura que son declaraciones que no aportan pruebas hechas por "rebotados" con el partido.

En otra ocasión, refiriéndose a la campaña electoral de las elecciones europeas de 2014, ya se habló de una singular financiación de Vox a través de una organización de oposición iraní. Les llegó por la relación que tenía con ellos su antiguo candidato Alejo Vidal Cuadras.