TELETRABAJO

"Beachworking" o teletrabajar en la playa: suena idílico, pero tiene sus riesgos, aparte de las medusas

La empresa debe conocer el entorno en el que se trabaja para establecer una serie de normas que deberemos cumplir.

"Beachworking" o teletrabajar en la playa: suena idílico, pero tiene sus riesgos, aparte de las medusas

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Caminamos por el paseo marítimo junto a la playa getxotarra de Ereaga. Allí, sentando en un banco y tecleando en su portátil, nos encontramos a Gerard. Viene de Cataluña y está teletrabajando. Lo que se conoce como "beachworking" por el entorno en el que se encuentra. En su caso, el dispositivo electrónico sustituye a la toalla. Nos explica que esta forma de trabajar le da mucha independencia y libertad de movimiento.

Su ocupación tiene relación con la inteligencia artificial. En concreto, hace crecer marcas personales. Lo más importante que debemos conocer del "beachworking" es que la empresa debe aprobar que trabajemos en ese entorno. Olga Rodríguez, abogada laboralista de Iuris, afirma que "inexorablemente, se tiene que contar con su visto bueno".

Hay que ser especialmente cuidadoso con los dispositivos electrónicos. Olga recalca que quien va, por ejemplo, con un portátil no puede colocarse junto al agua donde puede mojarse. A esto, Gerard añade que el ordenador no soporta bien el sol y que procura por ello trabajar a la sombra.

Y para mantener la confidencialidad hay que evitar las miradas de terceros. La postura en la que trabajamos también hay que cuidarla. Gerard nos confiesa que hay momentos en los que, tras horas, detecta que no es la correcta y que procura rectificarla. En esos casos, la autocaravana es la solución.

Estas son solo algunas de las normas que puede establecer la empresa y que si no las cumplimos podremos ser sancionados.

También se puede pactar que estemos geolocalizados. Sin embargo, solo podrá controlar nuestra situación durante las horas de trabajo. Por tanto, siempre se deben respetar al cien por cien las horas de descanso.

Por último, si no cumplimos con nuestras obligaciones laborales podremos ser despedidos. En este sentido, Gerard destaca que hay que ser muy disciplinado porque pueden pasar las horas muy rápido y sin hacer nada.

Trabajar lejos de los tiburones de la oficina suena bien, pero también tiene sus riesgos.

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