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Carmen Mola se adentra en el lado oscuro de Marbella con su nueva novela, Los Huérfanos: "Desde este mundo se dirige el crimen organizado"

Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero, los tres autores que escriben bajo el seudónimo de Carmen Mola, regresan de la mano de Planeta con un thriller sobre el crimen organizado y las relaciones familiares a través del poder o la lealtad.

Carmen Mola se adentra en el lado oscuro de Marbella con su nueva novela, Los Huérfanos: «Desde este mundo se dirige el crimen organizado»

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En la plaza de los Naranjos, en el corazón de Marbella, quedamos con Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero que aparecen con la misma cercanía y simpatía que se ha convertido en su carta de presentación desde que, hace casi cinco años, el mundo descubriera que detrás de Carmen Mola no había una misteriosa escritora, sino tres amigos y guionistas. Antes de comenzar la entrevista, la complicidad entre los tres resulta evidente: se interrumpen, bromean, completan las respuestas de los otros y comparten miradas que delatan los años de trabajo conjunto. La ciudad los recibe ahora como autores, ya sin máscara, pero todavía bajo el nombre que nació en Madrid en la primavera de 2017 y que regresa a las librerías con Los Huérfanos (Planeta), una novela donde el lujo y la violencia caminan de la mano.

Empezamos el recorrido precisamente allí, entre las calles del casco antiguo, y seguimos las huellas de su nueva criatura por una Marbella de contrastes. Hablamos de sus luces y sus sombras, del poder, del dinero y de las redes criminales que han hecho de la Costa del Sol un territorio literario fértil para la novela negra. Terminamos nuestro recorrido en Puerto Banús, donde nos detenemos ante el pub irlandés que en la ficción cambia de nombre y se convierte en The Orphans, cuartel de un clan criminal llegado de Belfast.

En Los Huérfanos, tres niños marcados por la violencia de un orfanato de Belfast, en Irlanda, terminan convertidos en los dueños de un imperio criminal que llega hasta la Costa del Sol, mientras la familia Pastor y la misteriosa Hermana Mei se cruzan en una historia de poder, venganza y heridas que nunca terminan de cerrarse.

Pregunta: Tras cerrar la saga de la inspectora Elena Blanco con El Clan e incursionar en el thriller histórico con La Bestia y El Infierno, regresáis con Los Huérfanos, novela negra en la que os sumergís, como vosotros decís, en las dos caras de esta ciudad, la luminosa y soleada y ese canal subterráneo que representa el crimen organizado. ¿Cuánto hay de realidad detrás del universo criminal que retratáis en Los Huérfanos y en qué momento empieza la ficción?

Respuesta Agustín Martínez: Por desgracia, creo que hay mucha realidad. Nosotros, a la hora de documentar la novela, tiramos mucho de artículos de periódico sobre cosas que han pasado aquí, en Marbella, Málaga, Estepona, Benalmádena... toda esta zona de la Costa del Sol, donde realmente se han establecido un montón de clanes, mafiosos de todo el mundo. Desde este mundo sumergido y paralelo a la realidad de Marbella se dirige el crimen organizado de prácticamente todo el mundo. Evidentemente, luego nosotros construimos desde ahí nuestros personajes, que son ficción, y nuestras tramas, que son ficción. Todo eso no está sacado directamente de la realidad, pero que el lector no piense que nos hemos vuelto locos, porque tiene una base que sí existe.

Pregunta: ¿Cómo os habéis documentado para conocer el lado oscuro de Marbella?

Respuesta Jorge Díaz: Tenemos buena relación con la Guardia Civil. Primero nos recibieron en Madrid para contarnos cómo se llevaban estos temas en la Costa del Sol y después dimos un paseo por la Marbella más oscura, donde ha habido tiroteos, detenciones... y la verdad es que fue muy interesante porque muchas veces piensas en los lugares de la maldad y piensas que van a ser sitios sombríos y sitios muy especiales, pero no, puede ser la terraza de una heladería. Entonces ves lo cerca que estamos del mal y, a la vez, lejos. Es muy interesante ver la mezcla de los ambientes y de los lugares.

Respuesta Antonio Mercero: A mí lo que más me sorprende es la naturalidad y lo visible. Cuando te señala un bar donde ahora mismo hay gente tomándose un café, en esa terraza seguramente que hay un montón de mafiosos.

Pregunta: Conectáis directamente con el terror vivido por los protagonistas en Irlanda, en un orfanato en Belfast, donde se crían los tres. ¿Cómo se articula en la novela el contraste entre ese horror inicial en Belfast y el imperio criminal que se asienta en Marbella?

Respuesta Agustín Martínez: Nuestro deseo, sobre todo, es que el lector entienda a los personajes. ¿Por qué los huérfanos son como son? ¿Por qué están haciendo lo que hacen? El vínculo que les une, porque no son hermanos de sangre y, sin embargo, se tratan como familia. Creo que para eso es necesario entender de dónde vienen, del horror del orfanato, cómo se protegieron... y desde ahí uno entiende lo que hacen personajes como Trevor Strummer, Liam Burke y Chris Griffin a lo largo de la novela. En la novela hay como dos partes, una especie de iceberg. No está todo en la superficie, en lo que está pasando en la actualidad de Marbella; hay algo muy grande que también hace falta contar para entenderlo.

Pregunta: En este sentido, en la novela, la palabra «familia» adquiere un significado muy particular. Los Huérfanos no comparten sangre, pero forman esa familia elegida, mientras que los Pastor están unidos por lazos familiares, pero también por secretos y heridas...

Respuesta Jorge Díaz: Sí, de hecho, tenemos tres tipos de familias que no responden a lo que quizá todos pensaríamos que iban a responder. Por las circunstancias de las que vienen, los huérfanos son los que están más unidos. Y los que esperas que pasen la Navidad juntos, que son los Pastor, realmente tienen una tensión mucho más grande entre ellos. Y después, la Hermana Mei, que respeta la tradición y le da exactamente igual lo que pasa, porque, si la tradición dice que debe haber castigo, lo ejerce aunque no esté de acuerdo.

Pregunta: Carmen Mola se ha caracterizado por un estilo directo y lleno de giros inesperados. ¿Cómo han evolucionado esos sellos de identidad en Los Huérfanos para seguir sorprendiendo a vuestros más de cuatro millones de lectores? ¿Qué similitudes o diferencias tiene con novelas anteriores?

Respuesta Antonio Mercero: En esta novela hemos girado la mesa y los protagonistas son los malos. Aquí no hay un equipo de policías investigando; hay tres clanes del narcotráfico que protagonizan historias bien directamente relacionadas con los negocios ilegales o bien con dinámicas familiares, dramas emocionales dentro de cada una de las familias, pero todas protagonizadas por personajes que son villanos. Esto es una diferencia respecto a otras novelas de Carmen Mola. Nos hemos ido volviendo más sociales, nos basamos más en cosas que pasan o en temas de reflexión. Intentamos ser originales, atrevidos y no tener autocensura de ninguna de las maneras. ¡Ojo a la autocensura, gran enemigo del escritor de hoy en día! Vamos sin miedo y encontraremos a los lectores que aparezcan por el camino, porque la parte emocional de las novelas funciona.

Pregunta: Una pregunta recurrente: ¿Cómo os repartís el trabajo a seis manos? ¿Cómo nace una obra literaria con tres cerebros? ¿Hay discusiones? ¿Qué papel tiene cada uno?

Respuesta Agustín Martínez: Somos el único partido horizontal de la historia. Los esquemas de los grupos de trabajo suelen ser jerárquicos y aquí hemos encontrado como una mezcla. Trabajamos los tres juntos y cada uno de los tres se siente muy autor de cada una de las páginas de la novela.

Respuesta Jorge Díaz: Es posible que la amistad sea la clave, pero la amistad es consecuencia de haber trabajado tanto tiempo juntos. Nosotros, al principio, éramos colegas de trabajo que nos llevábamos bien. Evidentemente, si no, no habríamos empezado a escribir juntos. Nos lo pasamos bien y yo creo que el día que dejemos de pasárnoslo bien mientras escribimos se acabó Carmen Mola.

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